Banda Sonora Original – Rush

BSO-Rush

BSO – Rush 

Llama la atención que Ron Howard haya querido para la parte musical de este trabajo a Hans Zimmer. No tanto por el hecho de no conocerse, ya que trabajaron juntos en Llamaradas, El código Da Vinci, El desafío: Frost contra Nixon, Ángeles y demonios y ¡Qué dilema!, sino por las características musicales que uno supone a una película velocidad y ritmo frenético dentro la Fórmula 1. No parece un trabajo típico para el maestro alemán. 

El resultado no puede haber sido más acertado. Con este trabajo da una vuelta de tuerca a sus inicios más rockeros recordando Black Rain o Días de Trueno. E, incluso, a su más reciente El hombre de acero. Pero aportando más agresividad y energía al resultado. El bagaje de tantos años ha producido un resultado mejor que el de aquellos trabajos de los años 80.                                                                                                                                                                                   

Desde el comienzo en el corte “1976”, la música nos sitúa en un plano de ritmos frenéticos, ambiente de carreras y velocidad. Zimmer recurre para ello a un acompañamiento rítmico muy marcado en la percusión y graves muy profundos con instrumentos electrónicos, quizá hasta con cierto abuso. Por cierto, al hilo de este corte y su tema principal hay que decir que recuerda en gran medida a “The Rains of Castemere”, compuesto por Ramin Djawadi para la serie Juego de Tronos. No es de extrañar. Sobre todo porque es Djawadi quien usa muchos recursos de su maestro Zimmer para sus trabajos. 

Este tema será el que utilice Zimmer para ir dando forma a los momentos y matices que le marcan como pauta las escenas. Por ejemplo, más emocional e intensa en “Gluck” y más oscura y dramática en “Nurburgring”. Éste es el punto más álgido de la banda sonora junto a la guitarra de “Mount Fuji”. De hecho, sería un trabajo de cinco estrellas si no fuera porque a medida que avanza la grabación nos damos cuenta de que Zimmer adquiere ciertos vicios que la vuelven un tanto monótona y superficial. 

Pero cuando pensamos que Zimmer está ya perdido, aparece “Lost But Won”. La joya de la corona. Una pieza que reúne en sí misma toda la emotividad contenida en el tema principal de la partitura y que nos muestra todo el potencial musical que surge de la reunión de instrumentos clásicos con los mencionados sonidos electrónicos. Una obra, en sí misma, emocionante y épica que supone el colofón de la grabación. 

Una pega al disco que no se puede dejar de comentar es la edición de las pistas. Añadir efectos sonoros incluidos en la banda sonora de la película (“1976” o “Budgie”, por ejemplo) me parece correcto. Le otorga cierto carácter, sobre todo al escucharlo sin estar viendo las imágenes. Pero los cortes que les han pegado a algunos temas parece un poco extraño y el resultado no es bueno, porque le quita homogeneidad y continuidad a lo que se escucha. Cosa que, evidentemente, no ocurre durante el visionado de la cinta. 

La guinda del disco la pone una selección de canciones de la época que salpican la película: “Fame” con David Bowie, “Gimme Some Lovin” con Steve Winwood , “I Hear You Knocking” con Dave Edmunds, “Dyna-Mite” de Mud o “The Rocker” de los irlandeses Thin Lizzy. 

Francisco Arellano Codesido

 

Ficha  técnica:

(Rush, EE.UU., 2013)

Compositor: Hans Zimmer

Sello: Water Tower

Duración: 65 min.

 

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