El secreto de Marrowbone

Marrowbone

El secreto de Marrowbone buena

Público recomendado: jóvenes

Sergio G. Sánchez, guionista de El orfanato y Lo imposible, se ha pasado a la dirección para ofrecernos lo que promete ser el peliculón español del año: El secreto de Marrowbone, rodada íntegramente en inglés por motivos de mercado. El cineasta novel, que estudió cine en Nueva York y que es el autor del cortometraje 7337, está contento por ser el organizador de la fiesta de una producción de este nivel como él lo llama.

Los referentes cinematográficos para este trabajo han sido El otro de Robert Mulligan y, muy especialmente, por A las nueve, cada noche de Jack Clayton, que se basaba en la novela de Julian Gloag. El citado director dio las claves de esta cinta en declaraciones a Cinerama: “Hay un tema recurrente en mi cine, en esta y en la cintas que hecho como guionista, es que siempre hablan de personajes que intentan volver a un lugar que no existe. En el caso de Marrowbone es encontrar el lugar seguro donde puedas preservar tu inocencia. Es un tema que siempre me ha interesado, el desarraigo, tal vez porque yo he viajado mucho durante mi adolescencia. La pregunta que me hago constantemente es cómo puedo llevarme la casa allí donde voy. Eso aparece en todas mis historias”.

El realizador ha contado con un reparto extranjero en el que los actores que hacen de los hermanos guardan cierto parecido entre ellos con lo que tienes la sensación de convivir con una auténtica familia.

El arranque inicial de la cinta está muy logrado, a pesar de que se tiene la sensación de que el realizador juega con el espectador y uno se huele lo que va a pasar mucho antes de que ocurra, pero sí ya se ha visto El sexto sentido o Los otros se pierden ciertos efectos sorpresa, ya que se le ve el plumero. Las escenas más impactantes no dan miedo, sino que producen desasosiego. Las virtudes de este largometraje las encontramos en la capacidad para trasladarte a otra época; la fotografía de exteriores que contrasta con la oscuridad de la casa y una deliciosa banda sonora de Fernando Velázquez.

Desde un punto de vista antropológico, esta producción vuelve a tocar un tema habitual como el de la familia que vuelve a estar de moda en el género de terror, aunque, en este caso, centrada en la hermandad, dando a entender que la familia es un núcleo en el que si hay amor verdadero se genera seguridad, siendo un pilar de contención ante los problemas y las dificultades. Nos ha encantado la idea del ofrecimiento de algunos familiares de la historia para cruzar la raya que les permita mirar al futuro con optimismo junto con el lema de esta atormentada familia que se quiere.

Víctor Alvarado