A Taxi Driver

a taxi driver

A Taxi Driver muy buena

Público recomendado: adultos

Se sabe desde hace tiempo, no es ninguna sorpresa y por tanto esto no es nada nuevo: el cine que sale de Corea del Sur tiene mayor valor y calidad que muchos de los productos que llegan al cine, de la mano de los compañeros del otro lado del charco. Quién se atrevería a negar que en las películas de  Park Chan-wook, Na Hong-jin, Hong Sang-soo o Kim Ki-duk no hay una calidad de puro cine, extrema, bien escrita, bien dirigida, bien actuada, y así un largo etcétera. La poca difusión que este cine tiene en nuestras salas es un hecho preocupante, pero es debido ante todo a la narrativa y dirección con los que estos peculiares directores enfocan sus tramas: historias, muchas veces salpicadas de momentos muy violentos, cuyo lenguaje audiovisual está más trabajado y por tanto es más complejo, y las actuaciones, a veces bordeando el ridículo, lo esperpéntico –sin rozar el límite Nicolas Cage. El caso que nos ocupa no es diferente al resto: una historia de humor negro, con momento de acción estilizada, dinámica y muy entretenida; en definitiva y como en todo el cine surcoreano: un cóctel de géneros.

La historia, por muy difícil que parezca creerlo, se basa en un hecho real, en el que un taxista ayuda a un reportero a cubrir la escalofriante Masacre de Gwangju.  Como de costumbre, lo que vemos no deja indiferente: grandes dosis de ironía y sátira, escenas muy duras sobre las cargas policiales de los manifestantes, acción bien contenida y momento realmente épicos. Lo mejor, como siempre en los directores surcoreanos, es el perfecto equilibrio de la cinta y la narrativa de la misma, dejando claro una vez más la importancia de la rotura de géneros y lo tremendamente inútil que es clasificar a una cinta por su contenido: el joven director Jang Hoon crea una montaña rusa de momento memorables y una película que se suma a una larga lista de éxitos del cine surcoreano. Hoon es todo un especialista en el cine de acción, bien lo demuestra sus anteriores cintas: Rough Cut, de artes marciales; y la espectacular The Front Line, una película bélica. Otro punto interesante son los actores: Thomas Kretschmann como periodista alemán; y Song Kang-ho, uno de los actores más famosos de Corea del Sur.

En resumen, una muy buena película no apta para todos los públicos por la carga violenta de alguna de sus escenas y, en general, para los que no estén habituados al cine de marca Corea del Sur. Activa, veraz, muy crítica y, sobre todo, muy intensa.

 

Director: Jang Hoon

Año: 2017

País: Corea del Sur

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