El gran showman

El gran showman  muy buena

Público recomendado: todos

«La realidad siempre supera a la ficción»: este podría ser perfectamente el lema de Phineas Taylor Barnum; creador de unos de los fenómenos de entretenimiento más célebres de la historia: el circo, tal y como ahora, en el presente siglo, lo conocemos. Se lo debemos a él porque, en el curso del s. XIX, este advenedizo en la pujante clase burguesa -era hijo de un modesto sastre- consiguió abrirse paso por la vida, casarse con la mujer a la que amaba, Michelle Williams (Mi semana con Marilyn, Shutter Island), y cumplir el sueño americano: triunfar venciendo a las dificultades que se le pusieron delante sin rendirse jamás. Sí, es el perfecto ejemplo de figura hollywoodense que el cine americano suele intentar vender. Pero, ¿y qué? Se huele a quilómetros que este biopic musical no es la fiel trasposición histórica de P. T. Barnum, sino una mera reconstrucción edulcorada y conscientemente modificada para que se pueda convertir en un idealizado héroe americano: de hecho, quieren persuadirnos de que el protagonista -encarnado por un enérgico Hugh Jackman que recuerda al Valjean de Los miserables– no era nada más y nada menos que un buen hombre; un filántropo que ofreció la posibilidad a personas con malformaciones y especímenes sui generis de redimirse y de dejar de ser meros bichos raros y monos de feria para convertirse en estrellas de un maravilloso espectáculo. P. T. Barnum solo quería llenarse los bolsillos a costa de los demás, sí, es verdad y el director no es condescendiente en este sentido, puesto que, constantemente se hace referencia al protagonista como «el vendedor de patrañas» -gracias a Dios-, pero esto no quita un ápice de belleza al musical que nos presenta Michael Gracey (Ned Kelly: comienza la leyenda y Naruto) de la mano de los compositores de la beatificada y multipremiada La la land (dir.: Damien Chazelle, 2017): John Debney (Oscar por La pasión de Cristo) y letras escritas por Justin Paul y Benj Pasek. Las canciones son emocionantes y con letras sencillas, especialmente “The Greatest Show”, “A Milion Dreams”, “Never Enough” e “Rewrite The Stars” y consiguen reflexionar sobre temas como la diversidad y el deseo de felicidad sin llegar a caer en una meliflua ñoñería sin sustancia, hasta el punto de que la película puede considerarse un musical fabuloso: fabuloso, sí. Un musical que conquista, de factura clásica, pero que seduce al espectador al que le cuesta dejarse seducir por este tipo de cine. Una película que se deja disfrutar y que invita constantemente a hacerlo. ¡Bravo por este musical!

 

Guillem Lisicic

 

Ficha técnica:

Título original: The Greatest Showman

Año: 2017

Duración: 105 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Michael Gracey

Guion: Jenny Bicks, Bill Condon

Música: Benj Pasek, Justin Paul

Fotografía: Seamus McGarvey

Powered by WordPress | Designed by: diet | Thanks to lasik, online colleges and seo

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies