G20

Crítica

Público recomendado: +16

Al acabar de ver G20 uno siente cierta pena de que este filme de Patricia Riggen no llegue a las salas de cine porque tiene todos los ingredientes para resultar entretenida y hacer una buena taquilla: un guion sencillo, pero bien armado y con mensajes acertados, un reparto muy metido en sus papeles y la suficiente espectacularidad.

La presidenta de Estados Unidos, Danielle Sutton (Viola Davis), se convierte en el objetivo principal de un complot después de que una cumbre del G20 sea atacada. Tras escapar de los atacantes, Danielle tiene que ser más astuta que el enemigo para cuidar a su familia, defender a su país y proteger a los líderes mundiales.

Los presidentes de Estados Unidos valientes y con pasado militar tienen su presencia en el cine, basta recordar el Thomas J. Whitmore de Bill Pullman en Independence Day (Roland Emmerich, 1996), cuyo surrealista tramo final entrando en combate con un caza era eso, surrealista, pero muy divertido y espectacular.

Lo que pasa es que ahora, como los tiempos son los que son, les toca el turno a las mujeres, pero por fortuna tenemos a una siempre estupenda Viola Davis como presidenta que sabe coger el toro por los cuernos y llevando a cabo su especialidad: hacer creíble su personaje llenándolo de humanidad y, a la vez, de la debida dureza para liderar una película en la que las mujeres llevan la voz cantante. Eso sí, no es un feminismo radical ni molesto, por lo que la cinta se ve con agrado. Parece que se hubiera querido evitar el ridículo plano de Vengadores: Endgame (Anthony y Joe Russo, 2019) con la forzosa aparición juntas de las mujeres de las sagas sin rastro alguno de hombres.

La verdad es que la mexicana Riggen dirige muy bien tanto la calma como la acción y no se entretiene en tonterías. Desde el primer minuto nos deja las cosas claras y no permite que el metraje de 108 minutos se haga aburrido en ningún momento, pero claro, siempre obligando a suspender la credibilidad constantemente por las situaciones surrealistas que nos presenta.

Ya en lo concerniente al libreto, escrito a cuatro bandas por Logan Miller, Noah Miller, Caitlin Parrish y Erica Weiss, tiene mensajes bastante interesantes que no se aturullan en ningún momento y se complementan muy bien: la importancia de cuidar a la familia y de que ésta permanezca unida, la necesidad de la educación, la cooperación para llevar a cabo grandes empresas con buenos fines, los riesgos cada vez mayores de la IA en una sociedad en la que la desinformación cada vez es más presente en detrimento de la información, los peligros de las criptomonedas por su falta de transparencia así como la falta de preparación de la mayor parte de la sociedad para entenderlas, los peligros a su vez de ser timados por pensar que se puede hacer dinero fácil y también una muy agradecida explicación “de andar por casa” para los no expertos, que en realidad es la inmensa mayoría de los que ven la película. Genial ese momento de “soy humanitaria, no banquera, explíquense”.

Por el camino tenemos secuencias realmente impactantes como la toma de poder de los terroristas, el enfrentamiento en el ascensor o el manejo del coche presidencial ‘La Bestia’ en medio de un bombardeo. Y todo ello acompañado de guiños divertidos a productos como la serie Mr. Robot, al cine de James Bond o incluso a Marvel con Wakanda.

Así que hay de todo y para todos los gustos, y es de recibo aplaudir a los roles principales por estar en su salsa. Ya hemos alabado a Viola Davis, que en algunos momentos recuerda al mítico personaje de John McClane de Bruce Willis en La Jungla de Cristal (1988), pero también Anthony Anderson como marido y Marsai Martin y Christopher Farrar como hijos están a la altura. Mención aparte merece Ramón Rodríguez como jefe de la seguridad privada presidencial, que da brillo y vida a cada intervención y resulta de lo más convincente. Quizás el menos favorecido es Antony Starr en un papel más arquetípico y tópico, aunque hace lo que puede para creérselo.

Por todo ello G20 es una película de acción con mensajes muy acertados. Sin inventar la pólvora (tampoco lo busca) resulta un soplo de aire fresco en el género. Ojalá alguna distribuidora se apiade de ella y la acabe llevando a las salas de cine para que el público la pueda disfrutar como se merece.

Miguel Soria

https://www.youtube.com/watch?v=PbGRcClyBLc

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad