Presunción de inocencia

Crítica

Público recomendado: +16

El gran actor francés Daniel Auteuil se pone de nuevo detrás de la cámara para ofrecernos un drama judicial con aspecto de thriller. El guion, del mismo Daniel Auteuil, en colaboración con Steven Mitz, está basado en un hecho real, narrado en Le livre de Maître Mô, que contiene experiencias judiciales de Jean-Yves Moyart, un abogado penalista y bloguero francés, a través de las perspectivas de un abogado de oficio.

Desde que consiguió que fuera absuelto quien sería después un asesino reincidente, el abogado Jean Monier no ha aceptado llevar más casos criminales. Pero la casualidad lo pone frente a Nicolas Milik, un padre acusado de asesinar a su esposa. Su intuición y su experiencia le dicen que es inocente de ese crimen.

El encuentro con Milik lo conmueve hasta el punto de sentirse obligado en conciencia a ayudarlo y defender su inocencia ante el tribunal. Ese hombre es un buen padre, que se ocupa de sus cuatro hijos mientras su mujer, alcohólica, pasa las horas bebiendo o tirada en un banco durmiendo la borrachera.

‘Maître’ Jean Monier recupera así el sentido de su vocación de abogado y recobra el vigor y el entusiasmo perdidos para tratar de exonerar a su cliente, que se enfrenta a casi treinta años de cárcel por un crimen que afirma no haber cometido.

La acción tiene lugar en la ciudad de Arlés, en el sur de Francia, pero la mayor parte de la historia transcurre en la sala de juicios. El título original, Le fil, ‘el hilo’ está inspirado en la única prueba que podría incriminar a Milik, un hilo de su chaqueta, que se suponía que no debía llevar la noche del crimen, encontrado en la uña de la víctima.

Los dos actores principales, Daniel Auteuil como Maître Monier y Grégory Gadebois como el sufrido Nicolas Milik, hacen un trabajo excelente, muy cómodos en un guion rigurosamente estructurado. Gracias a los diálogos, sutiles y bien trabados, y a la fuerza de convicción de los actores, el espectador se mantiene en la incertidumbre de principio a fin, como si fuera un miembro más del jurado que debe decidir al final de la audiencia. A medida que avanza el proceso, aparecen evidencias y contradicciones, dudas y certezas. Y uno ya no sabe qué ni a quién creer.

Presunción de inocencia es una película sólida, muy bien dirigida por Daniel Auteuil, con el pulso firme de su experiencia de actor, guionista y director. En realidad, no es tanto un largometraje judicial, como un ensayo sinuoso y estremecedor sobre la dificultad de un ser humano para discernir la verdad y sobre el riesgo de condenar erróneamente a un inocente o, por el contrario, dejar en libertad a un culpable y potencial futuro criminal. Con el ánimo de hacer justicia, se puede llegar a cometer una gran injusticia. En la película todo pende de un hilo.

Mariángeles Almacellas

https://www.youtube.com/watch?v=8WU55Vztm3A

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