Crítica
Público recomendado: +12
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Javier Sartorius Milans del Bosch fue una joven promesa del pádel y el tenis, Manolo Santana se interesó por asesorarle en el mundo del deporte profesional. Su vida dio un giro cuando su padre, harto de su vida regalada, le envió a Estados Unidos a estudiar y dejar de vivir de las rentas familiares. En Los Ángeles estudió Administración y Dirección de Empresas y dio clases de tenis. Llegó a ser campeón del torneo abierto de pádel de Estados Unidos.
Lo tenía todo: juventud, dinero, éxito, fama, juergas, sin embargo, se sentía muy vacío. En California descubrió que los pobres de la calle se preocupaban menos que él por el dinero y que, en realidad, aquellos vagabundos eran más felices. Ahí empezó un periplo interior, en busca de sentido y de un enriquecimiento más profundo y auténtico.
Dirigida por Josepmaria Anglès, en su primer trabajo más personal, se trata de un documental, que mezcla imágenes reales con pequeñas escenas recreadas de la vida de Javier, que funcionan bien en su conjunto. Los actores que interpretan las escenas de ficción saben dar vida a sus personajes, muy especialmente Tomás Farell, el actor que encarna a Javier, que es muy convincente.
Resulta apasionante ese viaje interior y exterior de un infeliz que lo tiene todo y no se conforma con vivir en un insustancial vacío. Así que busca, aquí y allá, dentro y fuera, y, paradójicamente, encuentra una plenitud interior entre las personas más pobres y necesitadas.
A la película le cuesta arrancar y acabar, pero el conjunto es magnífico y uno se queda con ganas de conocer más sobre ese viaje espiritual interior de Javier, que empieza con ese contacto con la miseria y la pobreza humana a través de los vagabundos: le llamaban la atención, conectó con ellos, se interesó por su día a día y llegó a hacerse amigo de algunos de ellos. Asegura su primo, Christopher Hartley, que él descubrió su miseria interior en la pobreza y la misera de los pobres del Perú, gente que ni era ni tenía nada.
Las entrevistas con familiares, amigos y conocidos se combinan con pequeñas recreaciones de su vida y narraciones de textos que el propio Javier fue escribiendo en un diario a lo largo de su vida.
Una película sanadora como pocas, que cuenta el recorrido interior de Javier Sartorius, desde Madrid, California, Perú, Toledo y, finalmente, Cataluña, al Santuario de Lord en Lleida. Con una cita de la Madre Teresa de Calcuta de fondo: “Si no se vive para los demás la vida carece de sentido”.
Su primo Christopher asegura que lo que le ocurrió a Javier es una historia que se repite muchas veces: “quien se arriesga a visitar las obras misioneras de la iglesia, aunque sea como turista queda maravillado e impactado ante las vidas tan sumamente inexplicables de aquellos que tienen el honor y el privilegio de llamarse misioneros.”
Javier Figuero