Los miserables. El origen

Crítica

Público recomendado: Todos

Una superproducción que pretende ser la adaptación definitiva de la famosa novela y obra maestra de Víctor Hugo. Abordada desde el género musical y el cinematográfico, es una historia que conocemos, y aun así se disfruta de nuevo, como se disfruta un clásico universal de la literatura aunque se vuelva a releer de nuevo.

Tras pasar 19 años en prisión por robar una barra de pan, Jean Valjean sale de la cárcel convertido en un hombre endurecido. Busca la redención reinventándose a sí mismo como un dignatario respetado bajo una nueva identidad. Le promete a Fantine, una trabajadora de su fábrica, enferma y moribunda, que rescatará y protegerá a su hija Cosette, a quien la engañosa familia Thénardier explota y maltrata. Mientras Valjean cría a Cosette como si fuera su hija, el inspector Javert le persigue sin tregua. En medio de la agitación social que sacude Francia, los destinos de Valjean, Cosette, su amante Marius y Javert se entrelazan en un París turbulento y revolucionario. A través de luchas, sacrificios y un profundo anhelo de justicia, Valjean se esfuerza por completar su propio camino hacia la redención y ofrecer a Cosette un futuro de amor y libertad.

Con tecnología del siglo XXI y recursos narrativos fantásticos y bien trabados que reconstruyen la infancia de Valjean y Javert, los retratos de los personajes nos llegan en esta fiel adaptación elaborando perfiles psicológicos muy interesantes, que contribuyen a presentarnos a los protagonistas entendiendo sus raíces familiares y personales.

Los Miserables. El origen nos vuelve a sumergir en la vida de uno de los mayores héroes de la literatura universal: Jean Valjean. Esta última adaptación de “Los Miserables” de Victor Hugo dirigida por Éric Besnard (“Las cosas sencillas”), está protagonizada por un magnífico como siempre Vincent Lindon como Jean Valjean, al que le da réplica Tahar Rahir como el inspector Javert, y por los ganadores del César, Grégory Gadebois (“Delicioso”) e Isabelle Carré (“Cata de vinos”), junto a Alexandra Lamy (“La primera escuela”) y Bernard Campan (“Una bolsa de canicas”). Este fabuloso elenco es su mayor fortaleza.

La fidelidad al relato, y la combinación de clasicismo y modernidad que le da un rotundo empaque visual que conjuga la historia y la realización y producción propia de la mejor técnica de nuestro siglo al servicio de un clásico de la literatura que se goza como el buen cine intemporal.

Se estrenó en España en la reciente 74 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián en Sección Oficial, y llega este fin de semana a los cines.

Maria Molina

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=BmDg1545-gg

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad