Público recomendado: Jóvenes
La sombra de los otros es uno de esos casos curiosos que sólo se dan en Hollywood. La cinta dirigida por Måns Mårlind y Björn Stein no convenció a nadie en su día, de modo que la película estuvo aguardando el sueño de los justos en las estanterías de los estudios a la espera de que a una mente luminosa se le ocurriera qué hacer con el título en cuestión –por tanto, mala señal desde el principio-. Pero resulta que la siguiente cinta de Mårlind y Stein, Underworld 4, no sólo funcionó muy bien en taquilla sino de además, y contra todo pronóstico, recibió críticas bastante entusiastas para tratarse del tipo de película que era. En resumidas cuentas lo que se destacaba de Underworld 4 era su poderoso sentido visual, señal, por lo general, de que detrás había una mente –en este caso dos- creativa cinematográfica con, por lo menos, ideas. La principal diferencia entre Underworld 4 y La sombra de los otros es que mientras en la primera no era estrictamente necesario contar nada en particular (todo se limita a la acción, los efectos especiales y a las piruetas), en la segunda, por el tipo de películas que es, sí que había que contar algo. Y es aquí donde La sombra de los otros naufraga.
La película, como suele ocurrir con demasiada frecuencia en Hollywood, empieza bien pero su inquietud inicial se va diluyendo de una forma ciertamente formidable conforme avanza el metraje. Julianne Moore es una psiquiatra forense experta en casos de personalidad múltiple, pero sus conocimientos serán puestos a prueba cuando uno de sus pacientes empiece a manifestar personalidades de gente asesinada. Como verán el asunto promete. Pero como digo, nada más.
Con un desmedido metraje que ronda las dos –innecesarias- horas, La sombra de los otros consigue aburrir poderosamente al espectador más curtido en telefilms de sobremesa. La película toca casi todos los palos, va de lo fantasmal a la brujería, pasando por el suspense y unas gotas de terror, pero no logra decir nada en ningún terreno. La película de Mårlind y Stein es un ejemplo perfecto de cómo desperdiciar una buena idea o de cómo perderse en mitad de un bosque que en su fondo y en su forma, en realidad, no tenía nada de complejo.
La sombra de los otros es por tanto una perdida de tiempo muy importante. Puede que algunos la toleren gracias fundamentalmente a su impecable factura técnica y a la presencia de la siempre agradecida Julianne Moore, pero que nadie se engañe. La sombra de los otros es una película infumable que Hollywood ha tratado de colarnos sin hacer demasiado ruido en mitad de los lógicos blockbuster de la temporada veraniega.
Ramón Monedero
Ficha técnica:
(Shelter, Francia, 2010)
Dirección: Mans Marling
Interpretación: Julianne Moore (Cara), Johnathan Rhys Meyers (Adam), Jeffrey DeMunn (Dr. Harding),FrancesConroy (Sra. Bernbung), Nathan Cordry (Stephen), Steven Rishard (detective Danton).
Duración: 109 min.
Género: Thriller.