La gran estafa americana

La gran estafa americana 

Público recomendado: Adultos

Un plantel de actores principales y secundarios, que realizan un trabajo interpretativo brillante y musculoso para desvelar los resortes que mueven la ambición humana, es el ingrediente principal de La gran estafa americana, una de las más prometedoras películas con 10 nominaciones para rodearse de los Óscar, que tiene a David O. Russell (The fighter, El lado bueno de las cosas, Tres Reyes, Extrañas coincidencias) como director y coguionista junto a Eric Singer.

Ambos se han basado en hechos reales acaecidos en Nueva York en el final de los años 70 cuando una operación policial destapó una intrincada malla de sobornos a cargos públicos gubernativos y municipales para favorecer un abultado tráfico de influencias de intereses particulares.

Irving Rosenfeld (Christian Bale) ha experimentado el fracaso en los negocios de su padre y decide no seguir en ese camino y emprender el del engaño. En ese trayecto, encuentra a otra buscavidas, Sydney Prosser (Amy Adams), y juntos se enrolarán en un rosario de estafas que tendrá su punto de inflexión cuando el agente infiltrado del FBI Richie DiMaso (Bradley Cooper) se cruce en su camino y les utilice para desbaratar la corrupción existente entre los políticos estatales y municipales. Es tal la fiebre de protagonismo del histriónico DiMaso que monta una estructura, con jeque árabe de pacotilla incluido, obligando a los timadores a trabajar para sus fines en los que tiene también cabida la Mafia.

En el filme de Russell, asistimos –tal vez demasiado esquemáticamente- al autoengaño que unos y otros se van imponiendo para conseguir sus objetivos, como los del alcalde Carmine Polito (Jeremy Renner), quien esconde sus ambiciones bajo el papel celofán de mejorar las condiciones laborales y sociales de las poblaciones marginales de su ciudad.

En este circo de vanidades vocingleras, desentona por la sencillez de su objetivo vital Rosalyn Rosenfeld (Jennifer Lawrence), la mujer de Irving, una persona desequilibrada cuya razón de ser es que su marido la quiera -para lo cual llama infantilmente su atención aún a riesgo de situaciones peligrosas- y cuidar al niño de ambos.

¿El hombre, lobo para el hombre?

La gran estafa americana es un buen ejercicio dramático de todos sus intérpretes, tanto principales como secundarios, con cuantiosos y punzantes diálogos que apuntan a la diana de sus respectivos móviles vitales. Este ejercicio formalmente teatral está fundido con un montaje rocoso en el que el espectador deberá atender especialmente para no perderse en la vorágine de nombres y situaciones.

Magnífica banda sonora que recrea las diferentes peripecias en las que van cabalgando los personajes, que parecen conducirles al precipicio a ritmo de “rock and roll”. Un vestuario de época acertado, en el que tanto Amy Adams como Jennifer Lawrence lucen espléndidamente sus pectorales durante todo el metraje, dan el toque de “glamour” y parece anunciar la alfombra roja de los próximos Óscar para una ambientación lograda.

Toda la voracidad de los personajes en perseguir sus fines, cristaliza en el cliché con el que Plauto –luego popularizado por Hobbes- definía la acción humana con “el hombre es un lobo para hombre”. Curiosamente o ¿no?, este andamiaje lo vemos también en  El lobo de Wall Street, de Scorsese, otra de las candidatas a los Óscar, y ambas lo refrendan con la bandera de que “Todos engañamos para sobrevivir”. Aunque fuera esto verdad –que no lo es siempre y en todo momento-, y nos diera para disculparnos unos a otros por nuestras tropelías, no estaríamos en el eje de coordenadas de los personajes de La gran estafa…, ya que ellos delinquen no para sobrevivir sino para vivir lujosamente a costa de los demás. En suma, ni Russell ni Singer nos ofrecen algo parecido a problemas de conciencia en la trayectoria vital de sus protagonistas para engañar como lo hacen, cuestión harto improbable que se dé automáticamente en la vida real sin un recorrido previo.

Ganadora de 3 Globos de Oro, La gran estafa americana va lanzada a hacerse con un buen número de estatuillas el próximo 2 de marzo, pero -de las candidatas que un servidor ha visto- tendrían mayor fuste que ésta para alzar el Óscar a la Mejor Película, Gravity, 12 años de esclavitud o Capitán Phillips.

 

Enrique Chuvieco

 

Ficha técnica:

 American hustle

USA. Año: 2013

Dirección: David O. Russell.

Interpretación: Christian Bale (Irving Rosenfeld), Bradley Cooper (Richie DiMaso), Jennifer Lawrence (Rosalyn Rosenfeld), Amy Adams (Sydney), Jeremy Renner (Carmine Polito), Michael Peña (Paco Hernández/ Sheik Abdullah), Jack Huston (Pete Musane), Louis C.K. Stoddard), Alessandro Nivola (Anthony)

Género: Thriller.

Duración: 138 min.

 

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