Público recomendado: Adultos
Educar en situaciones límite o más bien acompañar en el recorrido de la vida a quienes más nos importan es el planteamiento de Pelo malo, tercera película de la venezolana Mariana Rondón con la que consiguió la Concha de Plata en el Festival de Cine de San Sebastián 2013 y que cuenta con actuaciones memorables, como la del niño Samuel Lange.
Éste, en el papel de Junior, vive con su madre, Marta (Samantha Castillo) y con su hermanito pequeño en una barriada deprimida de Caracas (son expresivas las tomas de los “bloques colmena” destartalados cuando el niño y su amiga -María Emilia Sulbarán- juegan a identificar quiénes están enfrente en un “Veo, veo”, poco utilizado ya por estas latitudes). Marta intenta educar a sus dos hijos en soledad, ya que el padre está ausente. Esto le genera miedo e inseguridad que trasforma en violencia contra Junior, porque cree que el niño tiene querencias homosexuales, ya que le gusta alisar machaconamente su “pelo malo” con ungüentos caseros para parecerse a los cantantes de moda.
La cinta, que consiguió la mención Signis de la Asociación Católica Mundial para la Comunicación “por la denuncia de la soledad en una sociedad cerrada, empobrecida y machista”, no es ni mucho menos una apología de la homosexualidad desde la infancia. Junior es un niño creativo que le gusta jugar y persigue el sueño de llegar a ser una estrella. Son la madre y la abuela las que señalan su supuesta tendencia homosexual, para la primera un drama que intenta curar a base de empellones verbales, ausencia de cariño (frente a los caricias al bebé) y visionados obligados de cómo hace el acto sexual con su jefe en casa; y para la segunda, algo inevitable, obstinada en tejerle vestidos, que el pequeño rechaza.
La directora y guionista, Mariana Rondón, nos narra con buenos argumentos fílmicos y técnicos una historia comprometida con una situación que es universal, que no es otra que estar cerca de nuestros allegados en el vivir cotidiano, y lo hace con una sobriedad de medios y con un equilibrio dramático sobresalientes, a los que hay que añadir el formidable trabajo con los actores. Por encima de ellos, el de Samuel Lange, que despliega, en su corta edad, una vena dramática innata.
Resaltar también el personaje de la madre, Marta, construida con retales de la zozobra del vivir, incapaz de expresar afecto por su hijo y por el que se culpa de no poder darle un referente masculino que le ayude a madurar. Así, su carácter desabrido con Junior es la expresión de un amor frustrado que reacciona violentamente ante la creatividad y belleza de su hijo (y Junior la tiene), que percibe maligna para su porvenir de varón.
Marta hace del pelo enmarañado y fosco de Junior, al que el pequeño dedica buena parte de su tiempo para alisar con productos caseros, una auténtica batalla para que su vástago no se pierda por veredas homosexuales.
El resultado es Pelo malo, una apuesta inteligente de la venezolana Mariana Rondón que favorece unas relaciones, las familiares, que muchas veces siluetean aristas que nos hacen sufrir y nos recolocan nuevamente en el drama de la vida.
Enrique Chuvieco
Ficha técnica:
Película: Pelo malo. Venezuela y Alemania 2013
Dirección: Mariana Rondón.
Interpretación: Samuel Lange (Junior), Samantha Castillo (Marta), Nelly Ramos (Carmen), Beto Benites (el jefe), María Emilia Sulbarán (la niña).
Duración: 93 min.
Género: Drama.