Público recomendado: Adultos
Tremenda película, un drama seguido de otro drama. De una excelente calidad, tanto narrativa como visual. No en vano opta al Oscar a mejor película extranjera. Y una palabra para describirla: demoledora.
El autor y actor flamenco Johan Heldenbergh fue el que escribió esta misma obra para teatro, cuyo título original es “The Broken Circle Breakdown”. Ahora es uno de los guionistas de esta adaptación, que además protagoniza en el cine, junto con la actriz Veerle Baetens.
La película cuenta la historia de amor entre Elise y Didier, desde que se conocieron hasta 8 años más tarde. Ella trabaja en una tienda de tatuajes, y él canta en una banda country. Se enamoran a primera vista y comienzan una vida en común. Sin embargo, sus concepciones de la vida son muy distintas, y eso se manifiesta claramente en los momentos clave, cuando se topan con las dificultades y cada uno las enfrenta de manera muy dispar. La circunstancia más grave, donde comienza la película, por eso no descubro nada que no sepamos desde el minuto 1, es la enfermedad de cáncer que padece su hija de 6 años.
Esta triste circunstancia les lleva a plantearse aspectos claves de la vida, sobre cómo enfrentar la enfermedad, cómo transmitírselo a la niña, y como enfocar la vida y la muerte. Plantea el tema de la existencia de un ser superior, la reencarnación en la otra vida, el deseo de que haya algo más allá, aunque con un pesimismo radical. Además incluye temas delicados, algunos tratados sólo tangencialmente, como la posibilidad del aborto ante el embarazo inesperado, la investigación con células madre, el suicidio y la eutanasia, aunque ninguno tratado directamente o con cierta profundidad.
La película tiene dos características clave: una es que está contada en constantes flashbacks y flash forwards muy bien engarzados. En ningún momento conducen a la confusión y sí nos ofrecen la información necesaria para entender las claves de lo que sucede. Por otro lado, es una película muy musical. Las canciones de la banda de música suenan bien, una banda modesta, local, que sin grandes alardes ni voces consigue un sonido genial, tanto vocal como con los instrumentos de cuerda. Más adelante, la propia chica se incorpora al grupo y aporta la voz y la figura femenina. Las canciones hacen de banda sonora de la película, no sólo por la melodía, sino sobre todo por las letras, emotivas, que nos refieren a la situación que están pasando en cada momento, y que son las que más se acercan a un estado de esperanza y alegría.
Destaca la amistad que entablan con los integrantes de la banda, donde además de cantar, se apoyan, se animan y dejan en evidencia que su amistad, su vínculo, va mucho más allá de unas bonitas canciones y actuaciones.
En definitiva, un retrato sincero y demoledor de la Europa rural, donde el amor sigue siendo el germen principal de la vida, una vida aderezada con la genialidad de su música, pero con unos valores tan trastocados, que parece el vivo retrato del suicidio de Europa, a través de una pareja tan encantadora como perdida. Y una conclusión: la necesidad vital del ser humano de creer en algo trascendente.
María Luengo
Ficha técnica:
Dirección: Feliz Van Groeningen
Interpretación: Johan Heldenbergh, Veerle Baetens, Nell Cattrysse, Geert Van Rampelberg, Nils De Caster, Robbie Cleiren
Bélgica, Países Bajos,2013.
Género: Drama.
Duración: 90 min.