Público recomendado: Jóvenes
Baikonur es un enclave ruso en medio del territorio de Kazajistán. En realidad es un cosmódromo fundado en 1955 por la Unión Soviética y que la federación Rusa tiene actualmente alquilado hasta 2050. Allí se ambienta esta coproducción entre Alemania, Rusia y Kazajistán, y que nos lleva hasta la vida de unos nómadas que viven de recoger la chatarra espacial que cae del cielo cuando los satélites y cohetes vuelven de regreso a la atmósfera. Uno de ellos, llamado Gagarin, es el encargado de averiguar por radio en qué zona precisa van a caer los siguientes restos y avisar a sus vecinos. La vida de Gagarin cambia cuando uno de los objetos espaciales que le caen del cielo no está hecho de chatarra sino de carne y hueso.
Singular película que, con un tono de comedia sutil de pulso oriental, combina elementos casi de documental con una curiosa trama romántica de corte minimalista. Con un humor bastante delicado, el director Veit Helmer pone en contacto dos mundos que están en las antípodas: la mentalidad de una moderna y cosmopolita mujer europea -que por cierto interpreta Marie de Villepin, hija del ex-primer ministro francés- con el sencillo horizonte de un pastor nómada, cuto sueño es convertirse un día en cosmonauta. La cinta cae bien, a pesar de lo minimalista de su propuesta, y sorprende cómo combina algunos elementos de producción muy vistosos -los relativos a las naves y bases de lanzamiento- con el carácter costumbrista del resto, que nos recuerda aquella memorable cinta de Un perro mongol.
Juan Orellana
Ficha técnica:
Director:: Veit Helmer
Reparto: Alexander Asochakov, Marie de Villepin, Sitora Farmonova, Erbulat Toguzakov, Wálera Kanischtsheff
Alemania, 2011
Género: Comedia dramática