Público recomendado: Adultos
Tras su fracaso afectivo con su maestro Rodin —del que ha sido amante durante algunos años—, la escultora francesa Camille Claudel (Juliette Binoche) sufre un grave trastorno mental, que le lleva incluso a destruir varias de sus propias obras.
De modo que en 1915 es internada por su familia en el hospital psiquiátrico de Montdevergues, al Sur de Francia. Allí ya no vuelve a esculpir, soporta la situación como puede, se refugia en la religión católica y espera ansiosa la visita de su hermano y principal valedor, el poeta, dramaturgo y diplomático francés Paul Claudel (Jean-Luc Vincent).
El siempre discutido cineasta francés Bruno Dumont (“La vie de Jésus”, “L’humanité”, “Twentynine Palms”, “Flandres Hadewijch”, “Hors Satan”) describe esos terribles hechos históricos en esta sombría y compleja película, rodada en un manicomio real, donde Juliette Binoche actuó rodeada de auténticos pacientes con graves problemas mentales. Como casi siempre, la actriz francesa está espléndida, y logra en su esforzada interpretación una veracidad similar a la de los locos reales que la rodean. Por su parte, Dumont la mima con su cámara ultranaturalista, al tiempo que exprime cada rincón de las bellas localizaciones donde han rodado.
De este modo, adquieren cierta entidad dramática los denodados esfuerzos de Camille por mantener un mínimo de cordura, sus conmovedores arrebatos de religiosidad y, sobre todo, su traumático reencuentro con su hermano Paul, el cual, antes de llegar al manicomio, ha reflexionado sobre la lamentable situación de su hermana y sobre sus propios conflictos religiosos, comentándolos a continuación con un joven sacerdote (Emmanuel Kauffman). El problema es que todos esos temas de interés, así como el cálido retrato de las sufridas monjas que atienden el psiquiátrico, los expone Dumont con un minimalismo hiperrealista agotador, cuyo tono difuso e inquietante se agrava con las crípticas reflexiones existenciales de los personajes. Esto hace muy fatigoso el visionado de la película, aunque se intuye que quizás tiene una altura dramática, antropológica y espiritual muy por encima de la media.
Jerónimo José Martín
Ficha técnica:
Director y guionista: Bruno Dumont.
Intérpretes: Juliette Binoche, Jean-Luc Vincent, Emmanuel Kauffman, Marion Keller.
Francia. 2013.
Drama.
Duración: 97 min