Crítica:
Público Recomendado: Mayores de 13 años
Western crepuscular sobre un hombre pacífico forzado a perpetrar una terrible venganza que pone en tela de juicio la idea de tomar la justicia por la propia mano. Es mucho más adusto y áspero que lo que indican los cánones del género y que fue determinante en los de la década de los 70, cuando el western clásico influido por el éxito del spaghetti western europeo era un recuerdo del pasado. Tiene una serie de recursos de dirección y montaje muy nuevos y tajantes, sobre todo en sus primeros minutos, que contribuyen a que el espectador se meta de lleno en una historia diferente, moderna y radical. A ello contribuye la maravillosa y excepcional interpretación de Richard Harris, uno de los mejores actores europeos de todos los tiempos y cuya presencia en el western aportaba siempre un valor añadido a la narración. Rod Taylor está inspirado en el papel de violento villano, excepcional y aterrador a partes iguales. Sin este elenco la película habría sido, sin duda, mucho menor.