Diamantes negros

Diamantes negros 

Público recomendado: Jóvenes

A fuerza de convivir con situaciones límite nos volvemos indiferentes y corremos el peligro de ajustar nuestra armadura para que rebote lo que acontece a nuestro alrededor. Conviene, pues, que descoloquen nuestro metal para conectar con nuestra situación original y recuperar sensibilidad. Esto es lo que procura y consigue por momentos Diamantes negros, una película sobre jóvenes africanos llegados a Europa con los cantos de sirena de triunfar en el fútbol.

La dirección y el guion son del murciano Miguel Alcantud (Impulsos, Anastezsi) que ha contado con varios actores africanos noveles y algunos consagrados españoles como Guillermo Toledo y Carlos Bardem. Ambos interpretan el perfil más oscuro del negocio del tráfico humano de guante blanco, ya que son los agentes sin escrúpulos que fichan a promesas africanas del balompié que traen o mueven en diversos países por puras cuestiones crematísticas. Son 20.000 de estos adolescentes venidos del continente negro -según los créditos finales del filme- los que malviven en Europa atraídos por el sortilegio de fichar por clubes de prestigio que, en la mayoría de los casos, nunca llegará a concretarse.

El filme nos muestra algo de la pobreza en la que viven estos muchachos en sus países de origen (en el caso concreto de Mali), pero también su pasión por el balón, su carácter alegre que impregna también sus celebraciones y sobre todo su orgullo autóctono. Este afán de mejora en su vida y para sacar adelante a sus familias cristaliza en abordar una aventura que creen ingenuamente que se completará en el momento en el que les vean jugar.

Como nos muestra Diamantes negros en acertadas secuencias, nadie les previene sobre la competencia que encontrarán por los ingentes intereses económicos que mueve el fútbol, cuya voracidad de resultados impide su adaptación paulatina a una cultura distinta (desde encender una cocina hasta cómo utilizar el dentífrico) o cuando las lesiones quedan sin curar, porque hay agentes que abandonan a su suerte a quienes las han sufrido y no disponen de cobertura sanitaria.

Alcantud nos desvela también las falsificaciones que cometen ojeadores facinerosos para elevar la edad de los candidatos y pasarlos por estudiantes y, así, alcanzar los 18 años y cumplir el requisito de desplazamiento escolar que ordena la normativa europea.

El productor Carlo D Ursi encarna un papel en el filme, cuyos protagonistas son actores noveles y algunos del reparto. Uno de estos últimos ha servido a Alcantud para elaborar su guión, pues le trajeron de África con la promesa de engrosar la plantilla de un club grande, pero vivió en primera persona los hechos que narra esta película, como el de convertirse algunos de ellos en “camellos” para alimentarse.

El resultado de este tráfico de personas podría haber caído en la tragedia más deletérea, pero gracias a la contención del director murciano por acercarnos estas vidas, el resultado adquiere mayor verosimilitud y se atisba cierta esperanza.

Diamantes negros es una propuesta cinematográfica bien construida que nos revela las consecuencias de la ambición humana sobre personas que sólo buscan alcanzar sus sueños. En el haber de Alcantud, la productora y la distribuidora Splendor Films está en embarcarse en estos proyectos pertinentes y esclarecedores y, en el caso, de Splendor de mercadear su segundo filme en este mes tras la convincente Alpha.

Enrique Chuvieco

 

Ficha técnica:

España y Portugal, 2013

Dirección y guion: Miguel Alcantud.. Género: Drama.

Interpretación: Setigui Diallo, Hamidou Samaké, Carlo D’Ursi, Carlos Bardem, Guillermo Toledo.

Duración: 100 minutos

Género: Drama

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad