Crítica:
Público recomendado: Mayores de 7 años
Telefilm realizado con un más que interesante despliegue de medios en el que se dan mezcla la codicia, el deseo, la pasión, la envidia y las viejas leyendas paganas. Bebe de algunos argumentos de El paciente inglés, de la que tiene algunas que más evidentes referencias, pero sin acercársele. Entretenido, sin más.