Público recomendado: Adultos
Si les digo que esta película participó en el Festival de Sitges 2014, se habrán imaginado por dónde van los tiros y nunca mejor dicho porque se trata de un thriller con aroma a western de una violencia innecesaria.
Cuenta la hazaña de un hombre que dispara contra otro cuando éste intenta robar en su domicilio, lo que le generará más de un problema y su personalidad se irá transformando como consecuencia del citado hecho.
La dirección corresponde a Jim Mickle, autor de We are what we are, adapta una novela de Joe R. Landsdale. Este cineasta ha contado una historia que, de algún modo, denuncia la corrupción, ofreciéndonos un largometraje violento salpicado con escenas de humor negro que “salvan” de algún modo a la producción. En definitiva, estamos ante una película festivalera de serie B de muy bajo nivel que nunca debía de haberse estrenado y a pesar de haber contado con un elenco de actores medianamente aceptable y de homenajear al género del oeste. Solo destaca alguna que otra escena muy puntual. La violencia extrema de esta película roza el gore porque, aunque no aparece demasiada sangre, la imaginación hace el resto. La cinta juega al morbo y hay ciertas escenas erótico-festivas de dudoso gusto.
El reparto lo conforman el veterano Sam Sephard y Don Johnson junto a Michael C. Hall, al que recordarán por la serie Dexter. El director explicó a Fotogramas que la novela le había dejado helado y que lo que más le obsesionó fue su resistencia a amoldarse a estructuras narrativas conocidas, ya que su trasfondo oscuro y violento chocaba con ese sentido del humor tan negro.
Víctor Alvarado
Ficha técnica:
Director: Jim Mickle
Género: Thriller/policiaco
Reparto: Sam Sephard, Don Johnson, Michael C. Hall, Vinessa Shaw y Wyatt Russell.