Crítica
Público recomendado: +16
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El dibujante y guionista Mike Mignola creó un personaje realmente peculiar, documentándose muy bien para crear un diablo bueno como Hellboy, que de alguna manera investigara todo lo relacionado con el folklore, las leyendas y los milagros en torno al cristianismo con cierto respeto. Guillermo del Toro remató la jugada con un díptico sobre este personaje, presentándolo al principio como un bebé al que se le cortan sus diabólicos cuernos y se le da un rosario que lleva en su mano derecha para inclinarse por el lado celestial y no caer en el lado de Lucifer.
El caso es que hay un nuevo cineasta que se atreve con esta historia, ya que nos cuenta la cuarta entrega, por decirlo de alguna manera, de Hellboy. Nos estamos refiriendo a Hellboy: El hombre retorcido. El director en cuestión es Brian Taylor, muy relacionado con el cine de acción, que nos ofrece la primera parte de la tercera saga de tan icónico personaje como si se tratara de cine de serie b. El actor que da vida a este mítico superhéroe, tan peculiar y tan cascarrabias, es el actor Jack Kesy.
Y para los que se animen a ver esta historia, la cinta gira en torno a Hellboy y una agente novata del BPRD, que se quedan parados en los Apalaches rurales de los años 50, y allí descubren una pequeña comunidad embrujada liderada por el hombre retorcido.
Al parecer, el realizador adapta el cómic de homónimo título creado por Mike Mignola y Richard Corben, dividiéndolo en un tríptico de hora y media, como si se tratase de una obra de teatro en tres actos. Esta producción no es una cinta de terror, pero la ambientación tiene un tono lúgubre logradísimo y muy creíble, sin que parezca forzado o creado artificialmente con la intención de tan solo inquietar al espectador, siendo más fiel al cómic en cuestión.
Esta producción se sale un poco de la línea habitual del personaje dentro del séptimo arte, pues es más oscura y tiene un ligero toque hedonista. Esta historia de diablos y brujas va en la línea de lo que se conoce en Estados Unidos como horror folk, con lo que la música de este género, así como la country encajan a la perfección.
Hellboy y su equipo representan las fuerzas del bien frente a los citados seres malignos, donde nuestro héroe, tan políticamente incorrecto como siempre, pondrá a prueba su naturaleza bondadosa, aguantando con un sufrimiento interno las situaciones que va viviendo que tienen que ver con su infancia, pero sintiendo cierta debilidad. Algunos miembros de su equipo de colaboradores tendrán que poner sus dones al servicio de los demás. La encantadora mirada de Adeline Rudolph (nacida en Hong Kong) que hace las veces de la bella y junto a su amigo, la bestia, representado en los protagonistas, frente a seres diabólicos
En esta producción aparece un sacerdote, entre católico y protestante, se podría decir así, que es esencial en la resolución de algunas situaciones críticas contra tales seres. El director acierta al representarlo como una persona ciega, como recordándonos que la luz que ilumina su vida no es la de sus propios ojos, sino que mira con los de la luz del mundo, que es el Señor, que acompaña al alma de pecador y que le quiere a pesar de los pecados, que deben ser combatidos.
Víctor Alvarado
Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=K2S4WrEgkqg&t=56s [/embedyt]