Público recomendado: Jóvenes, adultos.
El recientemente fallecido novelista Tom Clancy creó al personaje de Jack Ryan como una respuesta a la personalidad exuberante de James Bond: en vez de un mujeriego sibarita, Ryan era una analista de la CIA normal, un hombre que aceptaba a regañadientes las misiones encomendadas y que sólo deseaba estar junto a su familia.
El personaje fue llevado al cine en 4 ocasiones: una con el rostro de Alec Baldwin (La caza del Octubre Rojo), dos con Harrison Ford (Juego de patriotas y Peligro inminente) y un último intento con Ben Affleck (Pánico nuclear).
Ahora se intenta reflotar la franquicia con un reinicio donde se nos cuenta (brevemente, eso sí), la llamada al servicio de un joven Jack Ryan, su etapa de marine en Afganistán y su primera misión como un agente de la CIA bastante reticente. Lo extraño es que para ello no han adaptado material de ninguna novela, sino que se ha recurrido a un guión original, y se ha puesto en manos del director (y actor) Kenneth Brannagh, antiguo adaptador de Shakespeare reconvertido al cine de acción después de Thor.
La trama cuenta cómo desde Rusia se intenta hacer caer la economía americana a través de unas artimañas bursátiles combinadas con un atentado en Nueva York. El analista económico Jack Ryan lo descubre y es empujado por la CIA a viajar a Rusia para evitarlo. Ryan dudará en si debe involucrar a su prometida.
Jack Ryan: Operación sombra es un thriller con una impecable factura, una narración ágil y un ritmo medido, que resulta muy entretenida y por lo tanto cumple su función principal Temáticamente, podemos hablar de cómo Ryan se da cuenta de que la vida no podemos separarla en compartimentos (familia, trabajo, moral…), que el hombre es uno y lo que le pasa en una faceta de su vida influye en todas las demás; esto le lleva al principio de la película a alistarse en los marines tras el 11-S, y posteriormente esta misma noción le lleva a ser sincero con su prometida y compartir con ella su faceta de espía. Ahora bien, a partir de aquí, ¿ofrece la película algo más? ¿Alguna reflexión relevante sobre el mundo de hoy, o sobre el hombre en general? ¿Algo novedoso en el género de espías? Lo cierto es que no, Brannagh decide atenerse a los mecanismos y recursos típicos de este tipo de películas, y le basta para ofrecer un digno producto que ofrece emociones, acción y buenas interpretaciones.
Por poner alguna pega, empieza a molestar un poco que se siga copiando el estilo visual de la saga Bourne de cámara en mano (excesivamente movida además) y montaje sincopado que hacen difícil seguir a ratos algunas secuencias de acción.
También podemos apuntar que el arranque de la trama económica resulta algo farragoso, a pesar de las continuas explicaciones de los protagonistas.
Nada, en cualquier caso, que estropee demasiado una película ideal para pasar un rato entretenido.
Federico Alba
Ficha técnica:
(Jack Ryan: Shadow Recruit, EE.UU., 2014)
Director: Kenneth Brannagh.
Intérpretes: Chris Pine, Kevin Costner, Kenneth Brannagh, Keira Knightley.
Duración: 105 minutos.
Género: thriller.