Público recomendado: Adultos
Aunque son muy distintas y casi incompatibles, Sofie (Carice van Houten) y Dann (Jelka van Houten) son gemelas, rondan la treintena y ha sido criadas en Holanda por Harm (Jaap Spijkers) y Marcel (Paul Hoes), una pareja de homosexuales que conocieron en Amsterdam a su madre biológica, una hippie estadounidense.
Un día, alguien les llama desde Estados Unidos informándoles de que su madre ha sido hospitalizada y solicita su ayuda. Sofie y Dann cruzan el charco, y conocen por fin a Jackie (Holly Hunter), una hosca mujer que malvive en una mugrienta autocaravana. En dicho vehículo las tres atraviesan medio Estados Unidos en busca del hermano de Jackie. El accidentado viaje cambiará profundamente las vidas de estas tres mujeres perdidas.
Su descarada exaltación de la ideología de género estropea las ciertas cualidades visuales, narrativas e interpretativas de esta “road-movie” de la holandesa Antoinette Beumer (“De gelukkige huisvrouw”, “Loft”), hermana mayor de la actriz Famke Janssen. Concretamente, restan veracidad al guion su mezquina visión de la maternidad, su laudatorio retrato de todos los homosexuales y las lesbianas que aparecen, y su enfoque agresivo y deformante de casi todos los personajes masculinos heterosexuales. Por otra parte, aunque incluye momentos emotivos en la conflictiva relación entre las hermanas gemelas —muy bien interpretadas por Carice y Jelka van Houten, también hermanas en la vida real—, el trato de ambas con Jackie y los diversos encuentros de las tres con pintorescos personajes resultan convencionales y superficiales, sobre todo por su acrítica defensa de un estilo de vida ácrata y sin reglas, demasiado complaciente con el relativismo moral dominante, tanto en materia sexual como respecto al suicidio.