Público recomendado: Jóvenes-adultos
Jobs es una película sobre la vida de uno de los personajes más carismáticos y significativos del mundo de la comunicación y del entretenimiento de los últimos tiempos, Steven Jobs: el co-fundador de Apple, presidente de Pixar y uno de los mayores accionistas de The Walt Disney.
http://www.youtube.com/watch?v=yIRIL0AsoC4
Más allá de la biografía del personaje y de su valiosa aportación al panorama empresarial, estamos ante una obra cinematográfica menor. El elegido para interpretar al creador del Iphone ha sido Ashton Kutcher que, a pesar de un esfuerzo cuasi premiable, no consigue hacernos ver tan sólo a Steve Jobs, sino a Ashton, esforzándose por ser él. Aún así la cinta consigue inspirar y entretener en más de una ocasión generando un producto pobre que mantiene el tipo con dificultad, especialmente por un guión que no está a la altura de la cuestión.
Este biopic está ambientado entre 1970 y 2000 aunque arranca con una conferencia en 2001 en donde Steve Jobs presentaba al mundo el Ipod. La figura de Steve Jobs se nos presenta como una especie de genio y visionario con una clara dificultad para el trabajo en equipo, motivada, quizás, por una herida afectiva de su infancia. La apertura al “otro” será, pues, una de las tareas de su vida, tanto personal como profesional. Otra tarea será compaginar la creación artística y el mantenimiento de su empresa, con una vida familiar estable. Caben destacar otros temas como: el vínculo entre belleza, valor y utilidad; la necesidad de que las ideas (objetivos empresariales) se encarnen en alguien para poder asumirlas en primera persona; que no se puede servir al dinero y a la belleza al mismo tiempo, pues se generan y regeneran de formas distintas; y que un “don” no debe nunca separarnos de lo cotidiano y de la grandeza que esconden los detalles más sencillos. En cuanto a las sombras que presenta Jobs sorprende la ausencia de reflexión sobre la existencia un Ser inspirador de tanta belleza creativa, mientras que sí se insinúa su explicación a través de algún tipo de sustancia alucinógena como el LSD; como si la inspiración viniera más de una huida de la realidad que de un “don” presente, que se reconoce con sencillez por su excepcionalidad evidente. Dicha deslealtad con lo “dado” se acompaña con la eliminación de la trama de las circunstancias de la muerte de Steve Jobs que habrían aportado más fuerza tanto al personaje como a la película.
A pesar de las sombras comentadas Jobs posiblemente resulte interesante tanto para los fans de Apple como los de Ashton, lo cual indica unos ingresos en taquillas aceptables aunque no brillantes. Sin embargo, es una pena que una película sobre el fundador de Apple no presente los mismos valores de sencillez, elegancia, innovación y buen gusto que cualquier producto Apple. Porque cualquier obra creativa debería cumplir aquello que el mismo Jobs dijo en la presentación del Ipod allá por 2001: “Esto que hemos creado es una herramienta para el corazón. Con este Ipod se puede tocar el corazón de una persona, y cuando eso sucede, no hay límites”. Esperamos que los rumores sobre que el maestro Aaron Sorkin (creador del guión de La red social y de la serie El Ala Oeste de la Casa Blanca) está preparando su propia visión sobre Steve Jobs, sean ciertos; y podamos asistir a un verdadero acontecimiento creativo a la altura de lo que fue su vida y su legado.
Carlos Aguilera Albesa
Ficha técnica:
Director: Joshua Michael Stern.
Intérpretes: Ashton Kutcher, Dermot Mulroney, Josh Gad, Ahna O´Reilly, James Woods, J.K. Simmons, Lukas Haas, Matthew Modine, Lesley Ann Warren, Ron Eldard, Kevin Dun.
Guión:Matt Whiteley.
País: EE.UU, 2013
Género: Biopic.
Duración: 122 min