Público recomendado: Familiar
Es un auténtico placer ver esta historia de un niño que vive condicionado por la cercanía de un volcán y por su situación familiar, esperando el milagro de vivir todos juntos de nuevo. La estructura narrativa nos acerca a unos personajes muy bien dibujados, y muestra lo cotidiano con una gran belleza visual. Al tratar de un tema contemporáneo como es el divorcio, la película nos reafirma en la capacitad de los niños para superar estas situaciones y afrontar el futuro con esperanza.
Kiseki (Milagro) fue la película ganadora del premio Signis en el Festival de cine de San Sebastián 2011 y Concha de Plata al mejor guión, y se disfruta desde el primer minuto. Emana una elegancia oriental en cada escena, es pausada y domina el arte de saber estar, algo que se echa de menos en Europa, donde ya casi nada nos sorprende.
Su director Kore-Eda ya sorprendió en 2008 con una película exquisita, Still Walking.
El título Kiseki (I Wish en inglés), no se refiere a un milagro como tal, ni hace alusión a ninguna intervención divina que hace posible lo imposible, sino que tiene que ver con nuestra capacidad de soñar. “Cuando dos trenes de alta velocidad se cruzan, entonces tu deseo se hace realidad”. Más que un milagro en sí, se podría llamar más bien un “realismo mágico o tecnológico”, una curiosa mezcla de tecnología y fe.
El argumento se desarrolla en dos lugares, las dos ciudades donde viven los niños coprotagonistas, aunque también puede entenderse como una “road movie”, en constante movimiento. Es muy interesante ver cómo encajan la nueva situación de forma muy diferente. Se podría decir que uno es el débil y otro el fuerte. Uno sufre y desea el reencuentro, y el otro disfruta y asume la separación. Es muy interesante también la evolución de ambos niños, y cómo pasan por diferentes etapas, de la tristeza al miedo, de la ilusión el engaño. Inocencia infantil y madurez ante el sufrimiento.
En esta película se ven representados valores tan importantes como los lazos familiares, el valor de la amistad y la capacidad de luchar por nuestros sueños, todos ellos tratados con mucha elegancia y madurez, con la ingenuidad de un niño, pero sin caer en infantilismos utópicos que se alejan de la realidad.
María Luengo
Ficha técnica:
(Milagro, Japón, 2011)
Dirección: Hirokazu Kore-Eda
Interpretación: Koki Maeda, Ohshirô Maeda, Nene Ohtsuka, Joe Odagiri, Kirin Kiki, Isao Hashizume, Yui Natsukawa, Hiroshi Nagasawa, Yoshio Harada
Duración: 129 min.
Género: Drama.