Crítica
Público recomendado: +10
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Sebas, un joven que tiene problemas con el alcohol, se siente responsable de una enfermedad grave que sufre su padre, relacionada con los disgustos que el propio Sebas le ha ocasionado. El padre vive con un coma inducido para tratar de salvarle la vida. Sebas acaba entrando en una iglesia donde un sacerdote le invita a participar en un grupo de jóvenes que tienen veneración a Carlo Acutis, “el santo milenial” que, por cierto, será canonizado por el Santo Padre en Roma el próximo 7 de septiembre.
Dirigida por el debutante cineasta Pablo Casso y con guion del director y la productora de la película Gaby Jacoba, la cinta se grabó en California, Texas, Florida y Asís (Italia) en una producción que se ha prolongado a lo largo de dos años.
La calidad de la película es mediocre. No ayuda a meterse en esta interesante historia ni la narrativa de la cámara, con incomprensibles desenfoques, ni la factura visual, ni las interpretaciones, con una dirección de actores en ocasiones ingenua. Sin embargo, la historia resulta interesante y sanadora, pues se adentra en los consejos que el joven Carlo Acutis recomendaba a cualquiera que quiera alcanzar la santidad. Ese kit de santidad incluye la adoración eucarística, la asistencia a la santa misa, leer la sagrada escritura, practicar las obras de misericordia, tener devoción al ángel custodio, rezar el santo rosario y acudir a la confesión.
La película mezcla la historia ficcionada de la conversión de Sebas con varias escenas documentales donde la madre de Carlo Acutis explica las devociones que recomendaba su hijo y aclara por qué esos elementos que conforman el kit son claves en la búsqueda de la santidad. Por ejemplo, al hablar de la santa misa, expone que para Carlo la eucaristía era una “autopista para llegar al cielo”, porque al recibirla, uno se alimenta de la fuente del amor. “Las personas que acuden a la eucaristía son más afortunadas que quienes convivieron con Jesucristo hace veinte siglos, ya que pueden estar con él, físicamente presente en la eucaristía, en cualquier momento y alimentarse cada día de la fuente del amor”.
Sebas también entrevista a otras personas que ahondan en el kit de la santidad. El obispo de la archidiócesis de Los Ángeles explica que la misa fue tan importante para el joven Carlo desde muy pequeño e ilustra las partes principales de la liturgia eucarística que “conducen a una amistad con Jesucristo que llena de paz”. El periplo de Sebas le lleva a entrevistarse también con otros expertos, así asiste a una interesante conferencia donde el doctor Castellón explica los hallazgos de las muestras de sangre tipo AB en hostias consagradas y en la sábana santa, una entrevista con una presentadora de ESNE TV, con una monja de un convento de Miami que sabe comentar las claves de las obras de misericordia o a hablar con el obispo Munilla a través de Radio María.
Una película principiante, pero recomendable, que recoge buenos testimonios de fe en un filme mejorable. El joven director promete, pero tiene trabajo por delante para profundizar en la narrativa del Séptimo Arte.
Javier Figuero