La desaparición de Eleanor Rigby ![]()
Público recomendado: Adultos
Eleanor y Conor son un matrimonio neoyorquino que despierta la admiración de los demás, pues parecen muy enamorados. Pero, un día, un terrible golpe del destino perturba su relación. Tendrán entonces que esforzarse en sobrellevar la desgracia y recuperar su amor.
Hay películas que duele verlas. Películas como “Inside Llewyn Davis” (Joel Coen, Ethan Coen, 2013), “Alabama Monroe” (Felix Van Groeningen, 2012), Azul (Krzysztof Kieslowski, 1993) o “My blueberry nights” (Wong Kar-Wai, 2007).
Azul, My blueberry nights… Todas ellas hablan de conflictos interiores, la incomunicación y el dolor no expresado, la falta de confianza, el daño que podemos llegar a hacernos a nosotros mismos y en consciencia a nuestro prójimo.
Asimimo, como en “Crash” (Paul Haggis, 2004) esta película refleja la colisión de las personas, los vaivenes de nuestros sentimientos, la fugacidad de nuestros deseos, nuestras apetencias y la frustración a causa de no vivir arraigado a unos principios que sostengan nuestras acciones y que den sentido a nuestras vidas.
Es destacable al interpretación de ambos protagonistas, con tintes melancólicos muy conseguidos y adecuado para su físico en el papel de Eleanor, interprteado por Jessica Chastain, (“The tree of life”, “Zero Dark Thirty”).
Uno de los momentos más impactantes de la película, que además es uno de los primeros planos, es el salto de Eleanor. Es el punto de partida de una historia de desesperación y pérdida de las referencias, o aparente pérdida (con lo que el director juega) y a partir de aquí, veremos como Eleanor quiere dejar atrás un pasado que le duele, a base de preguntarse una y otra vez en quien se ha convertido.
La enigmática Eleanor se apunta a clases de identidad en la Universidad con el deseo de centrarse y redirigir su vida, pero no lo conseguirá por esta vía, lo hará a través de personas que encuentra y que le irán haciendo despertar poco a poco con diálogos sugerentes y consejos desde la experiencia. Figuras como la profesora o su padre (gran acierto del director), reforzarán la confianza y la autodisciplina de Eleanor.
En una sociedad postmoderna encontramos a menudo este tipo de historias. Esta es una película que en conjunto no funciona del todo, y que a pesar de que el director divague en los tiempos y el ritmo de la película, alargando innecesariamente diálogos o planos más de la cuenta, plasma muy bien la desesperación de los protagonistas, que no logran encajar la pérdida de un hijo, y a partir de ahí, se sumergirán en una amargo despecho.
Ned Benson se sirve de primeros planos, silencios, buenos actores principales y todas las técnicas audiovisuales adecuadas para ello, consigue adentrarnos en el angustioso laberinto interior de los protagonistas. También la fotografía asume un gran papel en esta película, así como la música, principalmente en la escena fina.
No obstante, hay que destacar que el director no plasma con claridad cual es su postura, lo cual no es indispensable pero crea cierta confusión en el espectador. Llegando al desenlace de la trama, los protagonistas rompe su dolor y se reconcilian, perdonándose el uno al otro y demostrándose el amor que sienten el uno por el otro, pero a continuación, no se cierran las cicatrices y este pequeño atisbo de esperanza que dibuja Benson desaparece.
P.D. Los amantes de los Beatles descubrirán por qué Eleanor Rigby se llama como la canción de los chicos de Liverpool.
Rosa Díe
Ficha técnica
The disappearance of Eleanor Rigby: Them
Director: Ned Benson.
Reparto: Jessica Chastain, James McAvoy, Viola Davis, William Hurt, Isabelle Huppert, Ryan Eggold, Bill Hader, Ciarán Hinds, Archie Panjabi, Jess Weixler, Nina Arianda, Nikki M. James, Jeremy Shamos, Wyatt Ralff, Brendan Donaldson, Daron Stewart, Julee Cerda
País: Estados Unidos.
Género: Romance dramático.
Duración: 119 minutos.