Lee Miller

Crítica

Público recomendado: +13

Lee Miller, película de 2023 dirigida por Ellen Kuras y estrenada en los cines españoles en 2025, es una obra que no solo retrata la historia de una de las fotógrafas más importantes del siglo XX y de la Segunda Guerra Mundial, sino también de una mujer que vivió múltiples vidas. Conocida principalmente por sus primeros reportajes sobre el campo de concentración de Dachau y sus fotos de los civiles bajo el Blitz, Lee Miller fue una musa, una esposa, una madre, pero, sobre todo, una excepcional fotoperiodista que rompió con las restricciones de genero de su época.

Kuras, anteriormente directora de fotografía de títulos como Summer of Sam y Eternal Sunshine of the Spotless Mind, se adentra con su cinta en la complejidad de la vida de la fotógrafa, centrándose en los años en los que trabajó como reportera de guerra para Vogue – lo que la llevó a capturar algunas de las imágenes más poderosas que tenemos de la guerra que devastó Europa.

“Fui modelo, fui musa… comía, bebía, hacía el amor y tomaba fotos, y era buena en todo eso…. Ya no quería ser la foto: quería tomar la foto”. Es esta búsqueda de protagonismo y de acción lo que empuja Lee a salir del contexto privilegiado en el que se movía en los años 30 en el sur de Francia; donde, rodeada de amigos, entre los cuales estaban algunos de los artistas más influyentes de la época, todavía era inconsciente de los horrores inminentes de la guerra y del despertar de su vocación.

Así, mientras la película avanza, seguimos a una mujer cuya determinación y junto con su cámara luchó por su posición y capturó poderosas imágenes de la guerra, documentando también la devastación de la Europa liberada, las tensiones de un continente destruido, y algunos de los momentos más icónicos tanto del conflicto como del postconflicto.

En la interpretación de Kate Winslet, Miller cobra vida con una fuerza y complejidad fascinantes, especialmente en una de las escenas más emblemáticas de la película: ella, desnuda en la bañera del apartamento de Hitler en Múnich, inmortalizada por su amigo fotógrafo David Scherman, interpretado por Andy Samberg –un espacio y un momento que, en cierto sentido, parecen reflejar la vulnerabilidad humana frente a la barbarie–.

En cuanto a lo técnico, es una obra bien lograda. A pesar de un presupuesto que no es el de una superproducción, la película tiene amplitud, aliento y un gran sentido del detalle histórico. Aunque a veces parece pecar de exceso de didactismo, se agradecen la fidelidad con la que se abordan tanto la vida de la fotógrafa como los acontecimientos de la época. En una entrevista con The Guardian en 2016, Antony Penrose, el hijo de Lee Miller y autor de la biografía que inspiró el guion, dijo que, en efecto, esto fue “de lejos su mayor logro”.

Si hay que señalar una debilidad sería quizá la unidimensionalidad de los personajes secundarios. Excepto, tal vez, por Andrea Riseborough, quien interpreta a la editora en jefe de Vogue. Las interpretaciones de actores de la talla de Marion Cotillard, Noémie Merlant, Andy Samberg, Alexander Skarsgård y Josh O’Connor tienen la ingrata tarea de dar forma a personajes poco desarrollados. Realmente es el protagonismo y la profesionalidad de Kate Winslet, quien impone su presencia como siempre, que dan peso a la película. Así, Ellen Kuras logra salir adelante gracias a la destacada actuación de su protagonista, quien nos ofrece una interpretación de Lee Miller tan auténtica que trasciende generaciones.

Anna Piazza

https://youtu.be/KuTc8ExMJc0?si=NtrFOoVjtt_sbe4x

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