Magallanes

Crítica

Público recomendado: +18

Fernando de Magallanes es un navegante portugués que se rebela contra el poder del Rey Manuel, porque no apoya sus sueños de descubrir el mundo a comienzos del siglo XVI. Había malgastado la mayor parte de su fortuna personal al servicio de la corona. Por diversas razones, también personales, el Rey Manuel no le apoyará, pero le permite recibir otros apoyos. Convence entonces a la Corona española para que apoye su audaz expedición a las legendarias tierras de Oriente. Sus sueños son lo primero. El viaje, que se inicia en Sevilla y Sanlúcar de Barrameda en agosto de 1519, es más agotador de lo esperado, con hambre y motines que llevan a la tripulación al límite de sus fuerzas. Al llegar a las islas del archipiélago malayo, Magallanes cambia de opinión. Se obsesiona con la conquista y la conversión a la fe católica, lo que desencadena violentos levantamientos que escapan a su control. La película dirigida por el filipino Lav Díaz (Cotabato,1958), más de 500 años después, vuelve a recordar a través de su objetivo un relato que no pretende ser el “mito Magallanes”, sino la verdad de su viaje.

La propuesta de Díaz presenta a Magallanes visto hoy por un director filipino, es decir, con una mirada poscolonial actual de un pueblo conquistado, con heridas, que no elogia la heroicidad que supuso lanzarse a la aventura con otros objetivos, para acabar descubriendo el paso del Océano Atlántico al Pacífico por primera vez en la historia de la humanidad, y todas sus consecuencias para el Nuevo Mundo.

Desde un enfoque más reflexivo y con el portugués como lengua principal, el director invita a redescubrir esta parte de la historia del Reino de España y del mundo, comenzando en 1511. A través de conversaciones cotidianas, reflexiones y planteamientos introspectivos de personas en situaciones excepcionales, se cuestiona el coste humano, político y espiritual de la exploración, centrando la mirada en quienes experimentaron de primera mano las consecuencias. La historia explora también la dimensión más íntima de Magallanes como la relación con su esposa, Beatriz Barbosa de Magallanes. Casados en 1517, apenas disfrutaron de unos pocos años juntos antes de que él partiera hacia Asia Sudoriental en la expedición de la que nunca regresaría.

En el relato tiene protagonismo Filipinas, país donde Magallanes encontró su fin, destacando figuras locales como Humabon o Lapu-Lapu y poniendo en duda la construcción de los mitos occidentales. 

Un “Magallanes” difuminado como gran descubridor para mostrar otras capas del relato y de sus consecuencias, pero acertado como personaje que quiso cumplir su sueño de abrir una ruta marítima inédita hacia las “islas de las especias” aunque su viaje le costara la vida a buena parte de su tripulación. El navegante y explorador portugués, evangelizador de las tribus indígenas, mostrado junto a las potentes imágenes de los rituales indígenas antes que las hazañas bélicas de sus conquistadores, alineándose con los desplazados de la Historia.

En dos horas y cuarenta minutos, con argumento deliberadamente elíptico en cuanto a su gesta descomunal, la duración dilatada y el plano fijo, la película es protagonizada por el actor mexicano Gael García Bernal, a través del que Lav Díaz presenta la Historia como un arqueólogo o antropólogo actual que busca las huellas precoloniales en la realidad de hoy, que va encontrándose sedimentos de cuerpos, paisajes y espectros que continúan habitando el presente. El actor ha afirmado: «Decir que Magallanes o Hernán Cortés iban por la riqueza es la explicación fácil y moderna».

Se describe la vida de Magallanes como un tapiz de esperas y asaltos, donde se entrelazan negocios y conversiones religiosas, con el que Diaz expone que el colonialismo trajo consigo también falta de respeto por las culturas en muchos aspectos, siendo causa de sus merecidos procesos de independencia finales. La gesta del descubridor y colonizador portugués Fernando de Magallanes fue -nada más y nada menos- iniciar la circunnavegación el globo (sin conocer ni tener mapas reales), siendo conocido por su viaje a través del Océano Pacífico y su desembarco en la isla de Cebú, ahora Filipinas. En septiembre de 1517 desencadenó la expedición más importante después del Descubrimiento del Nuevo Mundo que llevó a cabo Colón en 1492. Entre muchas de sus hazañas se enumeran el descubrimiento del estrecho que hoy lleva su nombre en América del Sur y la creación de rutas comerciales hacia las Islas Molucas, estableciendo contactos europeos con regiones del Pacífico y Sudeste Asiático.

Antonio Pigafetta, cronista de la expedición de Fernando de Magallanes, en Relazione del primo viaggio intorno al mondo, escribió su sueño: “Quiero pasar por donde nadie ha pasado antes y ver cosas que nadie ha visto”. El diario de abordo, que destaca el impulso, fortaleza, temeridad, valentía…características de los pioneros, junto a las penalidades de la expedición y sus protagonistas.

La película de Lav Diaz, coproducida por Albert Serra, presenta a Fernando de Magallanes hasta su última batalla, en la que será vencido por los nativos a los que quiere evangelizar. Relata con éxito el “empeño colonial” de Magallanes como una sucesión de calamidades presentadas como una briosa aventura, aunque la culminara con éxito el español Juan Sebastián Elcano entrando con la maltrecha Nao Victoria en Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522.

Fernando de Magallanes se nos acerca en un relato épico que recorre en tres actos las vicisitudes del joven navegador descubriendo el mundo, la negociación en Portugal para sacar adelante una ambiciosa expedición y, finalmente, el viaje que culminará en su particular descenso a la locura ya en tierra conquistada. El estilo de Lav Díaz, con sobrecogedores planos secuencia y la belleza hipnótica de la fotografía de Artur Tort (Pacifiction, Tardes de soledad), narrando uno de los episodios cruciales de la conquista de Filipinas en el que la geopolítica se revela inseparable de las pasiones humanas. 

Magallanes murió en la isla de Mactán (Filipinas) el 27 de abril de 1521, tras enfrentarse con un pequeño grupo de hombres a las fuerzas del jefe local, Lapu-Lapu. Escribe el guion centrándose en Beatriz, su esposa, y la escasez de textos sobre ella le permitió libertad creativa. 

Presentada en la sección Cannes Première en el Festival de Cannes 2025, la película es una vuelta del cineasta filipino a la Croisette, tras haber obtenido la Palma de Oro en Venecia en 2016 con La mujer que se fue. En marzo de 2026 ha vuelto a la 79.ª Muestra Internacional de Cine en México. La cinta surge de una coproducción internacional que une a distintos países de Europa y Asia.

Lav Díaz es considerado el padre ideológico del Nuevo Cine Filipino. Ha influido en la escena cinematográfica internacional con su enfoque único sobre la duración y la narración. Desde 1998 ha dirigido una veintena de obras y cosechado numerosos premios internacionales, entre ellos el Leopardo de Oro a la mejor película del Festival de Locarno por ‘Desde lo que está antes’ (2014), el premio Alfred Bauer de la Berlinale por ‘A Lullaby to the Sorrowful Mystery’ (2016) y el León de Oro en Venecia por ‘La mujer que se fue’ (2016). ‘Essential Truths of the Lake’ (2023) tuvo su estreno mundial en el Festival de Locarno y se presentó en Seminci dentro del apartado Alquimias.

María Molina

https://www.youtube.com/watch?v=A0iOYjj3Lm4

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