Mandela: Del mito al hombre

Mandela: Del mito al hombre 

Público recomendado: Jóvenes y adultos

Mandela: Del mito al hombre constituye la adaptación cinematográfica de la autobiografía escrita por el propio y difunto Nelson Mandela. La película comienza con el adolescente Nelson (Idris Elba) en su pueblo natal, Xhosa, antes de convertirse en abogado en Johannesburgo durante los años cuarenta.

 

 

El joven jurista pronto se alinea como activista del African National Congress (ANC) en contra de las políticas del apartheid racista de Sudáfrica en aquellos años. Mandela y sus camaradas hacen todo lo posible para poner fin pacíficamente a las leyes injustas del país a través de medidas políticas, pero cuando los años pasan y la opresión empeora, el movimiento decide recurrir a la violencia para lograr sus fines. Mandela y sus compañeros más cercanos son acusados de conspirar contra el gobierno en 1964, lo cual les conduce a una pena de muerte conmutada por cadena perpetua que finalmente supuso 28 años de prisión para todos ellos.

En lo personal, después de abandonar a su primera esposa (Terry Pheto) y la familia que formó con ella, Mandela se casa con la trabajadora social Winnie Madikezla (Naomie Harris). Mientras su marido permanece en la cárcel, Winnie se involucra cada vez más en la facción violenta de la ANC, lo que la conduce también a varias encarcelaciones. Ya en la década de los ochenta, y aunque técnicamente aún como preso, Mandela comienza a negociar del proceso de paz en su país con el gobierno, siendo liberado en 1990. La historia culmina con Madiba (como era conocido Mandela por sus compatriotas) desplegando de nuevo sus dotes como diplomático y emitiendo un discurso contrario a los deseos de venganza desatados entre los suyos –todavía capitaneados por Winnie- y a favor de abandonar la actitud opresiva y violenta otrora ejercida por los blancos y lograr la libertad a través de las urnas: “No podemos ganar una guerra, pero sí unas elecciones”. Finalmente, Mandela llega a ser el primer presidente de raza negra elegido democráticamente por la totalidad de la población sudafricana.

No obstante, son demasiados los años, los hitos históricos y los sucesos en la vida de Mandela y limitados los que una sola película (a pesar de que dure 240 minutos) puede cubrir adecuadamente, siendo esta una de las principales fallas de la propuesta. Con un diseño de producción trabajado al detalle y una preciosa fotografía, el director Justin Chadwick recrea eficazmente algunos de ellos, tratando de mostrar al mismo tiempo cómo un revolucionario que no es del todo contrario a la violencia supo evolucionar hasta convertirse en un símbolo del perdón y de la reconciliación entre iguales enfrentados durante décadas. Sin embargo, en general, la película constituye -como mucho- una sucesión de escenas cinematográficas que logran mostrar someramente las causas y efectos de una situación política.

Por otra parte, para funcionar como auténtico biopic es necesaria una mayor profundidad a la hora de retratar a su protagonista. A pesar  que el film muestra a Mandela como un ser humano imperfecto (mujeriego, que abandona a su primera familia, perpetuó la violencia…), sus luchas internas son demasiado estáticas y nunca llegamos a conocer las verdaderas motivaciones de su incansable compromiso con el bien común de su pueblo y de su nación. Esto no es debido a un error en el casting, sino a que el guión de William Nicholson es demasiado cauteloso, se nota que existe un deseo expreso de no ahondar demasiado para preservar la imagen y el legado del autor de la autobiografía en la que se basa. No obstante, partiendo de esta desventaja, Idris Elba (Prometheus) ofrece un noble retrato de Madiba que le ha valido una nominación en los recientemente fallados Globos de Oro; y Naomie Harris (Skyfall) como Winnie Mandela, representa competentemente la postura de personaje radical que el líder sudafricano no deseaba abrazar.

En definitiva, el estreno de Mandela: Del mito al hombre en unas fechas tan cercanas a su muerte supone una oportuna elegía, un ya póstumo y ambicioso homenaje que sirve como introducción a la trayectoria de un hombre cuyos logros siguen conmocionando al mundo, pero que se acaba presentando como excesivamente aséptico y simplificado. Algo que precisamente no encaja con lo trascendente y extraordinario del bagaje y del mensaje de su vida.

Larissa I. López

 

 

Ficha técnica:

Mandela: Long walk to freedom (Reino Unido y Sudáfrica, 2013)

Duración: 139 min.

Dirección: Justin Chadwick.

Guión: William Nicholson, basándose en la autobiografía de Nelson Mandela.

Género: Biopic, drama.

Interpretación: Idris Elba, Naomie Harris, Tony Kgoroge, Riaad Moosa.

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