Público recomendado: Jóvenes y adultos
Margaret es la segunda realización del también guionista y actor ocasional Kenneth Lonergan (Puedes contar conmigo, 2000). Rodada en 2005 con Anthony Minghella y Sydney Pollack como productor ejecutivo y productor respectivamente, el proceso de post-producción de la película fue retrasado por sus muertes. Después, Lonergan encontró problemas con la Fox Searchlight, que no aceptaba el montaje final del director porque contaba con una duración total de más de tres horas. Finalmente, se logró una versión de 150 minutos con la que el realizador y el estudio estuvieron de acuerdo y que permitió que ésta dejara de ser una “producción maldita”, lográndose estrenar casi siete años después.
Margaret narra la historia de Lisa Cohen (Anna Paquin), una adolescente neoyorquina atractiva, inteligente, privilegiada y bastante ególatra. La vida de la chica se altera el día en el que se encapricha con un sombrero de vaquero y no encuentra ninguna tienda en Manhattan en la que conseguirlo. Mientras camina por la calle, un autobús pasa por su lado y el conductor, Maretti (Mark Ruffalo), lleva precisamente un sombrero de cowboy. Lisa trata de llamar su atención para enterarse de dónde lo compró. El hombre se distrae, se salta un semáforo en rojo y atropella a una mujer (Allison Janney).
Este traumático suceso introduce a la joven en un mundo adulto lleno de pruebas de madurez. Tal y como sugiere el poema de Gerard Manley Hopkins que da nombre a la cinta, Lisa se encuentra encerrada en la cárcel de sí misma, una metáfora que justifica el hecho de que no pueda hacer frente a dichas pruebas. A través de las vivencias que sufre la chica, obsesionada con castigar al conductor del autobús, Lonergan ofrece una especie de retrato de la cultura urbana norteamericana posterior al 11 de septiembre. No obstante, el relato basado en las relaciones de la joven con su entorno incluye a demasiadas personas, idas y venidas: la relación con su madre (J. Smith-Cameron) y la de ésta última con su nuevo novio colombiano (Jean Reno); el ambiguo triángulo amoroso entre Lisa y dos compañeros de clase diferentes; la relación telefónica con su padre ausente (el propio Lonergan), que vive en la costa Oeste y se ha casado con otra mujer; su encuentro sexual con el profesor de matemáticas (Matt Damon) y los problemas de autoestima del de literatura (Mathew Broderick); las discusiones con el conductor del autobús; así como el extraño vínculo entablado con la mejor amiga de la víctima y sus familiares lejanos.
Al presentar tantos personajes y subtramas, la película se torna excesiva – debido igualmente a su larguísimo metraje- y distrae continuamente la atención del espectador, que no consigue centrarse. A pesar de ello, también podría afirmarse que la película acierta justamente en este punto al representar la confusión moral, el desarraigo y el narcisismo que impregnan la sociedad contemporánea. El film incluso sugiere un final algo esperanzador y aperturista en la catarsis del personaje de Lisa junto a su madre, que cuenta con el tema Barcarolle de la Ópera Los cuentos de Hoffman de Offenbach como telón de fondo: el individuo posmoderno sufre dramas inefables a lo largo de su existencia que pueden tornarse más enriquecedores y llevaderos si se comparten con los seres queridos y no se comete el error de pensar que debemos encerrarlos y encerrarnos en nosotros mismos.
Larissa I. López
Ficha técnica:
(Margaret, USA, 2011)
Dirección: Kenneth Lonergan
Interpretación: Anna Paquin (Lisa), Matt Damon (Mr. Aaron), Mark Ruffalo (Moretti), J. Smith-Cameron (Joan), Matthew Broderick (Prof. John), Jean Reno (Ramón), Kieran Culkin (Paul), Allison Janney (Monica), Jeanine Berlin (Emily), Kenneth Lonergan (Karl).
Duración: 150 min.
Género: Drama