María

Crítica

Todos los públicos

Dirigida por D.J. Caruso (Vidas ajenas, Disturbia, Soy el número cuatro), y con guion de Timothy Michael Hayes, se acerca a María, la madre de Jesús y esposa de José, que es rechazada como resultado de una concepción sobrenatural y se ve obligada a huir cuando la insaciable sed de poder de Herodes desencadena una caza asesina del recién nacido.

Netflix aborda en María una historia bíblica lanzada cerca de la Navidad que pretende acercarse a la mujer joven y santa con este reclamo: una concepción milagrosa, un rey despiadado y una persecución mortal. Esta epopeya bíblica sobre el paso a la madurez narra el periplo de María para dar a luz a Jesús.

Protagonizada por: Noa Cohen, Ido Tako y Anthony Hopkins. Se presenta con el asesoramiento bíblico de Adam W. Schindler, pastor protestante nacido en Georgia (Atlanta, Estados Unidos), licenciado en Filosofía y Religiones Comparadas, experto en marketing digital y vinculado al think tank conservador America First Policy Institute.

Una nueva película de acción y aventuras sobre la vida de María, la madre de Jesucristo, Dios y Hombre, que también está provocando debates entre los espectadores y los estudiosos bíblicos y de la religión que se han opuesto con fuerza en alguno de sus aspectos.

El dilema que los directores cinematográficos han tenido a lo largo de su historia es, por un lado, el de ser literalmente fieles a los relatos evangélicos o, por el contrario, basarse en relatos apócrifos (que existen por otro lado desde los siglos más recientes de existencia de la Iglesia) y añadirles licencias e interpretaciones personales en pro de una narrativa más eficaz y llena de elementos dramáticos.

Anthony Hopkins interpreta al rey Herodes y hace gala de una gran convicción. El actor galés, de 86 años, es el hilo conductor de la trama porque es un rey enloquecido por el poder, capaz de mostrar una maldad y violencia indecibles. Le acompañan Noa Cohen (María), Ido Tako (José), Ori Pfeffer (Joaquín), Hilla Vidor (Ana), actores israelíes, junto a Dudley O’Shaughnessy, el arcángel Gabriel.

En la película, la vida de María y de Jesús no se muestran como algo únicamente humano. Lo espiritual en esta historia de Netflix no aparece como algo psicológico sino divino; no sueños, alucinaciones ni imaginaciones, sino intervenciones directas de Dios como continuación de la historia de salvación iniciada desde antiguo. En ese sentido, es fiel al Evangelio y al origen sobrenatural de lo que nos narra.

El uso de fuentes no canónicas como el apócrifo Pronto Evangelio de Santiago, o el recurso a los relatos místicos de María Jesús de Ágreda y de la beata Ana Catalina Emmerich, han supuesto una fuente inagotable de inspiración artística a pintores, escultores y cineastas, dando lugar a obras magníficas, y así también inspiran en este caso.

El tentador Satanás, repulsivo y oscuro (aquí representado por Eamon Farren), también está presente en la vida de María, como en la de Jesús, y también es vencido.

El ritmo, escenografía, escenografía y música son buenos y consiguen enganchar al espectador.

Algunos aspectos que implican un mayor conocimiento de las Sagradas Escrituras y de la teología mariana que no están reflejadas con fidelidad en la película serían los siguientes:

Parir con dolor es consecuencia del pecado original según se narra en Génesis; la Inmaculada Concepción de María, que fue concebida sin pecado original, implica que las consecuencias de ese pecado originario son inexistentes en Ella de manera milagrosa y por intervención divina, aunque para la verosímil narración de la historia le parezca al director que debe asemejarse a cualquier parto natural.

María y José estaban realmente casados en el momento de la Anunciación: el desposorio [kidushin] ya era auténtico matrimonio, aunque precediera a la convivencia y la boda [nisuin]. Los contrayentes podían ya lícitamente mantener relaciones y, por tanto, tener un hijo.

El castigo de lapidación de María es una trasmutación de otros personajes evangélicos que sí cometieron adulterio y que es inexacto, pero contribuye al drama.

Error histórico es también atribuir a Herodes la proclamación de obligación de censarse en Belén, cuando fue una ley del emperador Augusto.

Pero, salvo algunos de estos aspectos, la propuesta de Caruso está contada con idea de acercarnos a María, la Madre de Jesús, y nuestra Madre, que pasa de forma tan discreta pero tan profunda en los Evangelios.

María Molina

Trailer: https://youtu.be/TQVrObxd_-4

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