Misión: imposible: Sentencia final

Crítica

Público recomendado: +12

Quién le iba a decir al compositor de la serie de Misión Imposible (Lalo Schifrin), que años más tarde, la última estrella viva de Hollywood iba a convertir esa producción televisiva en una de las sagas más grandes y rentables de todo el universo cinematográfico.

¿Y quién no se acuerda de su habitual arranque?: Si usted o cualquier miembro de su equipo de la FMI es capturado. El secretario negará todo conocimiento de sus acciones. Ethan,  buena suerte. Este mensaje se autodestruirá dentro de cinco segundos.

Si hacemos un recorrido por algunas de las entregas, todo el mundo recuerda a la primera de ellas como una de las grandes fantasmadas de la historia. La segunda fue dirigida por John Woo  y, al estar ambientada en España, el equipo de producción mezcló la Semana Santa con las fallas valencianas con lo que imagínense el resultado. Sin embargo, todos los aficionados coinciden en señalar a la cuarta entrega, Protocolo Fantasma (2011), como la mejor por la espectacularidad en la escena de los edificios o por lo bien que estaba la trama de intriga.

La dirección de Misión Imposible: Sentencia Final ha correspondido a Christopher McQuirre, la mano derecha de un Cruise que se estuvo planteando seriamente su vocación religiosa en su juventud hasta que optó por la vocación artística en el séptimo arte.

El caso es que esta última proyección es la segunda parte de la titulada Sentencia mortal (2023), en lo que parece ser el broche de oro de una exitosa y taquillera saga negociada por Tom Cruise para ser vista en salas y favoreciendo el retraso de su entrega en plataformas digitales, algo que agradecemos los que nos gusta ver el cine en pantalla grande. Además, este actor se dirige al público para agradecer su presencia en salas.

En esta ocasión, nuestro querido Ethan se enfrenta, nada más y nada menos, que a la inteligencia artificial. Las tramas de intriga son bastante intensas. Yo diría demasiado densas y están muy bien desarrolladas. Las dos escenas de acción más potentes son: la claustrofóbica del submarino y la mejor de todas ellas; que es la que tiene que ver con el pilotaje de dos avionetas.

Por otra parte, esta cinta, hasta cierto punto, da la batalla cultural desde un punto de vista cristiano como lo demuestran una cruz con aire ortodoxo como llave de todo; la isla de San Mateo o la medalla de San Cristóbal patrón de los conductores, puesto que a Tom Cruise le gusta la velocidad. En ocasiones hace muchas escenas sin dobles, llegando a aprender a pilotar un caza como demostró en Top Gun 2 (2022).

Esta es la historia de un hombre que da la vida por sus amigos y que encuentra en Benji y sus colaboradores una especie de ángeles de la guarda que comprenden que el ser humano tiene sus limitaciones, humanizando al héroe. Ethan no quiere que sus amigos asuman los mismos riesgos que él. La relación de amistad entre él y uno de sus compañeros está abierta a la trascendencia y hace referencia a la otra vida. Por cierto, esta producción presenta una metáfora sobre el significado de ser luz para los demás. La idea del prisma de cristal parece sacado del tándem creativo formado por Ed Brubaker y Steve Epting que contaron en el cómic Capitán América: Fuera del tiempo una historia similar. De hecho, las tramas de las aventuras del líder más antiguo de Marvel, guardan ciertos paralelismos con las de Misión Imposible.

Víctor Alvarado

https://www.youtube.com/watch?v=YqtdLeJSM6o

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