Público recomendado: Adultos
Ana (Haien Qiu) es una joven funcionaria estatal argentina de origen asiático. Durante una inspección sanitaria, descubre que muchos burócratas y policías de Buenos Aires están comprados por la mafia china, que controla la inmigración ilegal, saltándose todas las leyes y tratando a sus compatriotas como esclavos. En su lucha por revelar la verdad, Ana se enfrenta a Wang (Wu Chao Ting), el principal líder mafioso, lo que pone en peligro su propia vida y la de su ex novio Alonso (Luciano Cáceres). De modo que la chica escapa de la ciudad y se refugia en un caserón en la pampa, al que no va desde hace diez años. Allí descubre que toda la región ha sido abandonada por sus habitantes tras ser infestada por una plaga de conejos transformados en carnívoros por manipulación genética. Lo que encuentra allí podría derrumbar a la mafia china, si logra salir viva…
La cineasta argentina de ascendencia china Verónica Chen (“Vagón Fumador”, “Agua”) define su tercer largometraje, “Mujer Conejo”, como “una película extraña, porque transcurre en una ciudad poblada de chinos y en un campo lleno de conejos”. También afirma que, en ella, ha procurado denunciar la corrupción política y policial en Argentina, indagar en los problemas de identidad de la mestiza protagonista y convertir los conejos mutados en metáfora de la masiva colonización de la soja que sufre su país desde hace años, como monocultivo destinado a los mercados asiáticos. Buenas intenciones que sólo se esbozan en un guion demasiado fragmentario y arrítmico, que no integra bien sus secuencias urbanas y campestres, y encarnado con escasa veracidad por unos actores de recursos limitados.
Por su parte, Verónica Chen introduce en su hiperrealista puesta en escena numerosas tomas de cámaras de vigilancia, así como pasajes de animación con un lejano estilo anime, a través de los que resuelve las escenas de acción más violentas. También podrían haber resultado sugerentes estos recursos. Pero las cámaras subjetivas acaban cansando y la animación que emplea resulta demasiado básica y limitada, de modo que chirría a menudo en su combinación con la acción real. Una acción real, además, no muy bien planificada, con frecuencia confusa o insustancial, y en la que mete de clavo una morbosa secuencia sexual. Queda así una película muy desequilibrada y claramente fallida.
Jerónimo José Martín
Ficha técnica:
Directora y guionista: Verónica Chen
Intérpretes: Haien Qiu, Luciano Cáceres, Wu Chao Ting, Gloria Carrá, Héctor Díaz, Nicolás Mateo, Verónica Hassan, Jon Luco.
Argentina-España-Venezuela. 2013.
Género: Drama
Duración: 80 min