Público recomendado: Jóvenes y Adultos
En la comedia No hay dos sin tres, Carly (Cameron Diaz) es una afanada abogada de Nueva York que, después de una temporada de flirteos efímeros, parece haber encontrado al hombre perfecto: Mark, un novio atento, agradable, guapo y adinerado, interpretado por Nikolaj Coster-Waldau (conocido por su papel de Jamie Lannister en la célebre serie televisiva Juego de tronos). Después de varias semanas de aparente y fugaz felicidad, Carly descubre la existencia de la esposa de su compañero, Kate (Leslie Mann). La abogada decide acabar definitivamente con la relación para seguir con su vida, pero Kate es un alma cándida y perdida que no sabe cómo afrontar la desagradable situación y acude a ella en busca de ayuda. Más adelante, las dos mujeres convertidas en aliadas y amigas, reclutan a otra víctima de la promiscuidad de su compañero (Amber, encarnada por la modelo Kate Upton) con el fin de urdir un plan para que el incansable mujeriego reciba su merecido. Dicho propósito conlleva desde hormonar al hombre para que le crezcan los pechos a tratar de desmantelar la red de fraudes fiscales que este hombre de negocios había creado a costa del dinero de sus clientes.
Cierto es que en toda esta alocada historia, escrita por Melissa K. Stack, se abusa del humor escatológico y de una serie de temas de mal gusto (como el incidente en el baño de Mark o la detallada conversación en torno a la depilación femenina), pero también ofrece algunos momentos de humor algo más inteligente, proporcionados por unos personajes femeninos egocéntricos y superficiales que se ven obligados a examinar su situación, a madurar en algunos aspectos y a hacer algún sacrificio por los demás. Por otro lado -aunque sin duda se trata de una comedia ligera, poco original, llena de estereotipos y en la que se trivializa con el tema de la infidelidad- no deja de ser poco común la postura de Carly en un primer momento -decide alejarse de la vida de un hombre casado en lugar de convertirse en la eterna amante o de convencer a este para que deje a su mujer- o el hecho de que las tres féminas se olviden de competir entre ellas por la atención del “macho alfa” y decidan aunar sus fuerzas en contra del enemigo común.
El film cuenta con el aval de dos reputadas y aclamadas actrices como son Diaz y Mann (mujer del realizador Judd Apatow y actriz en algunas de sus célebres comedias, tales como Si fuera fácil, Lío embarazoso o Virgen a los 40), que pertenecen a la misma generación, despliegan sus dotes cómicas y demuestran bastante química como pareja cinematográfica. No obstante, la presencia de ambas no sirve para elevar la calidad de este más que mejorable relato sobre la venganza que dirige Nick Cassavetes (La decisión de Anne, El diario de Noa y John Q, entre otras) y todo parece quedar en una mera estrategia de marketing para asegurarse espectadores en una época como la que se acerca, el verano, llena de estrenos puramente comerciales como sin duda es este.
Larissa I. López
No hay dos sin tres (The other woman, 2014)
País: USA.
Duración: 109 min.
Género: Comedia.
Dirección: Nick Cassavetes.
Interpretación: Cameron Diaz (Carly Whitten), Leslie Mann (Kate), Kate Upton (Amber), Nikolaj Coster-Waldau (Mark), Taylor Kinney (Phil), Nicki Minaj (Lydia), Don Johnson (Frank). Guion: Melissa K. Stack.