Crítica
Público recomendado: +12
![]()
El estreno de Superman el año pasado, con la aparición relámpago de su prima Supergirl, dio a entender que el personaje de alguna manera estaba preparado para aparecer en una secuela, una nueva entrega de Supergirl, tras la fallida producción del año 1984, protagonizada por Helen Slater, que reflejaba la idiosincrasia del personaje de la etapa Paul Kupperberg y Carmine Infantino. Además, hay una serie que se estrenó hace unos años y que estaba muy bien, que estaba producida por Greg Berlanti y que nos ofreció una Supergirl dulce, protagonizada por Melissa Benoist, sugeriendo valores ciertamente interesantes. En esta ocasión, el realizador nos ofrece una historia de una superheroína mucho más atrevida de la mano de Craig Gillespie, recordado Lars y una chica de verdad o Yo, Tonya, un director que se desenvuelve muy bien en el cine independiente y que siempre hace pensar al espectador; pero aquí no solo hace eso, sino también entretiene en una cinta que se prevé como de las más taquilleras del verano
La actriz Milly Alcock no solo da puñetazos, sino que además, se defiende de las críticas de Martin Scorsese y Ridley Scott, nada más y nada menos, con respecto al cine de superhéroes, ya que, por ejemplo, Scorsese llegó a comparar este tipo de films con parques temáticos y Ridley Scott dijo que las películas de superhéroes no son buenas y que resultan aburridas como el infierno. Ella decía lo siguiente: “Lo entiendo. Llevan toda la vida haciendo películas fenomenales. No todas las películas son para todo el mundo y la belleza del arte es la que tú puedas elegir”.
La película en cuestión se inspira en la creación del guionista Tom King, uno de los mejores del panorama internacional en lo que a la creación de cómics se refiere, y el dibujante brasileño Bilquis Evely, que, como dato curioso, tiene un homenaje planetario a ritmo de samba. El cómic, al que nos referimos, se titula Supergirl: mujer de mañana.
complejo y profundo. La película de Craig Gillespie aligera bastante la historia, aunque deja entrever las luces del tebeo, pero llevándolo por el terreno de las sombras, ya que el cómic es visualmente muy atractivo y colorido (villanos inclusive). Este largometraje tiene momentos oscuros que recuerdan a la primera entrega de Mad Max, protagonizada por Mel Gibson, con ecos a La Guerra de las Galaxias.
La propuesta cinematográfica desvirtúa en parte al personaje de Supergirl de los tebeos (comedido y noble), pues lo convierte en una especie de “malota” al estilo de Harley Quinn y el alcohólico Hancock, pero ofreciendo esperanza mediante el ejemplo de su primo en la Tierra y el claro mensaje que sus padres le dejaron: ser bondadosa y proteger a los más débiles, siendo luz en la escala de grises. Supergirl es consciente de que su compañera de viaje aspira a vengar a sus padres, pero Kara Zor-El, nuestra heroína, sabe que, si la niña cumple el objetivo, no podrá alcanzar la felicidad y perderá su inocencia.
Por último, la acción está rodada con simpatía y hay situaciones cómicas realmente divertidas y a veces escatológicas, respaldada por una marchosa banda sonora. Sin embargo, a la escena del desierto de Barenton le sobran diez minutos porque traban la historia.
Víctor Alvarado
https://www.youtube.com/watch?v=9rZLuGQrrjs