Vivir es fácil con los ojos cerrados ![]()
Público recomendado: Jóvenes
España, 1966. Antonio (Javier Cámara) es un divertido y entusiasta profesor de inglés de Albacete, que utiliza las canciones de los Beatles para enseñar a sus alumnos. Un día se entera de que John Lennon, en plena crisis existencial y profesional, se encuentra en Almería rodando la película antibelicista “Cómo gané la guerra”, de Richard Lester.
Así que, decidido a conocerle, emprende el camino hacia Níjar en su flamante Seat 850. Durante su periplo, Antonio recoge primero a Belén (Natalia de Molina), una joven andaluza de 21 años, que parece escapar de algo. Y después, incorpora también a otro fugitivo, Juanjo (Francesc Colomer), un chico de 16 años, hijo de un riguroso policía nacional (Jorge Sanz) y con seis hermanos. Los tres conocerán a variopintos personajes, y nacerá entre ellos una inolvidable amistad.
Inspirada en la historia real de Juan Carrión —un profesor de inglés de Cartagena—, esta nostálgica y tragicómica road movie del madrileño David Trueba (“La buena vida”, “Obra maestra”, “Soldados de Salamina”, “Bienvenido a casa”, “La silla de Fernando”, “Madrid, 1987”) toma su original título de uno de los versos de la canción “Strawberry Fields Forever”, que John Lennon compuso durante su estancia en Almería. La película arranca con una tosca crítica a la Iglesia católica, con el típico cura y la tópica monja maltratando a sus jóvenes alumnos. También es discutible su epidérmico tratamiento de la acogida a chicas embarazadas para entregar a sus hijos en adopción. Y resulta desagradable una explícita escena de sexo entre los dos adolescentes coprotagonistas. Pero el grueso del filme ofrece un ponderado retrato del tardofranquismo, en el que domina un entrañable y divertido costumbrismo, articulado a través de diálogos chispeantes y situaciones sugestivas, que traen a la memoria algunas de las mejores comedias españolas de los años 50 y 60 del siglo pasado.
Todo ese rico material narrativo lo traduce visualmente Trueba a través de una fresca y serena puesta en escena, atenta a los detalles y siempre al servicio de los actores. Todos ellos están muy bien, pero sobresalen claramente Javier Cámara —que realiza otra interpretación memorable— y la joven Natalia de Molina, que dota a su personaje de una naturalidad pasmosa. “Vivir es fácil con los ojos cerrados” no es redonda, pero está muy por encima de la media del cine español actual, logra una sintonía poco habitual con un público amplio y propone un sentido elogio del anhelo de libertad, la amistad, la cultura, la enseñanza y la tierna humanidad de la buena gente. Todo ello, envuelto en la luminosa fotografía de Daniel Vilar y en la evocadora banda sonora de Pat Metheny, el famoso guitarrista estadounidense de jazz.
Jerónimo José Martín
Ficha técnica:
Director y guionista: David Trueba
Intérpretes: Javier Cámara, Natalia de Molina, Francesc Colomer, Ramón Fontseré, Rogelio Fernández Díaz, Jorge Sanz, Ariadna Gil.
España. 2013.
Género: Tragicomedia
Duración: 108 min