Una película de Minecraft

Crítica

Público recomendado: +12

Una película de Minecraft es un nuevo caso de videojuego llevado a la gran pantalla, y aquí el reto era enorme porque es un título muy querido por millones de fans en todo el mundo y el argumento es (casi) inexistente, de ahí que el director Jared Hess haya aprovechado para contar una historia alocada absolutamente llena de efectos especiales de altísima calidad.

Bienvenidos al mundo de Minecraft, donde la creatividad no solo nos ayuda a construir, ¡sino que es esencial para la supervivencia! Cuatro inadaptados, Garrett “The Garbage Man” Garrison (Momoa), Henry (Hansen), Natalie (Myers) y Dawn (Brooks), deben hacer frente a problemas cotidianos cuando de repente se ven arrastrados a través de un portal misterioso hacia el Supramundo: un país de las maravillas extraño y cúbico que se nutre de la imaginación.  Para volver a casa tendrán que dominar ese mundo (y protegerlo de cosas tan malvadas como los Piglins y también de los Zombis) mientras se embarcan en una búsqueda mágica con un experto e inesperado artista llamado Steve (Black).  Juntos, los cinco correrán una aventura que pondrá a prueba su audacia y su capacidad para reconocer las cualidades que hacen de cada uno de ellos una persona excepcionalmente creativa… esas mismas habilidades que necesitarán para salir adelante cuando vuelvan al mundo real.

Llama la atención que figuren la friolera de seis guionistas para este filme, una cantidad sin duda excesiva para la sencilla historia de fantasía y aventuras con mucha comedia que vemos en pantalla. De acuerdo en que había que darla a un videojuego que casi carece de ella, pero tantos escritores parece exagerado sobre todo porque el libreto no tiene apenas profundidad, se dedica a contar, con un ritmo sensacional eso sí, cómo cuatro personajes intentan volver al mundo real.

Por fortuna se ha tenido en cuenta a los que no conocen el juego y, aunque hay guiños por doquier, no es esencial ser un experto para disfrutar de las aventuras de los protagonistas. Por su parte se nota que los actores se lo han pasado genial, sobre todo Jack Black y Jason Momoa, exageradísimos, pero en su salsa, y también que les ha encantado rodearse de informática de los años 80, un clásico que siempre funciona y que levantará la sonrisa de los que peinen canas.

Como decimos, el tono alocado y las referencias frikis (estupenda la de cierto personaje de cierta trilogía de Tolkien) harán las delicias de los fans, aunque en la versión doblada se exceda en usar lenguaje anglosajón, ¿no se podía traducir “right now” ?; entre los momentos a destacar tenemos una magnífica persecución aérea y un combate final muy intenso. Y para dotar de un poco de profundidad al asunto, un canto a la amistad y a la creatividad.

Por desgracia también se incluyen pasajes que no aportan nada, como esa subtrama con Jennifer Coolidge, divertida en un papel completamente distinto del que vemos en la serie The White Lotus, pero sin sentido ni relevancia en este filme, además de la banalidad que implica su “historia”.

Así que Hess ha optado por el puro frenesí de efectos especiales y un ritmo que nunca decae, haciendo que sea apta para casi toda la familia (los más pequeños se asustarán) y, por supuesto, incluyendo escena poscréditos que promete secuela.

Miguel Soria

https://www.youtube.com/watch?v=NOAmJa-dhCA

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