Crítica
Público recomendado: +18
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Desde que saltase a la fama con esa prodigiosa y espeluznante película que es Hereditary, Ari Aster se ha convertido en uno de los directores más prestigiosos del cine contemporáneo gozando del aplauso tanto del público como de la crítica especializada. Y no es difícil entender el porqué. Después de escribir y dirigir una de las óperas primas más exitosas de los últimos años, llegó Midsommar otro éxito a nivel crítico y comercial que le consagró como un director virtuoso en posesión de un talento especial. Lo que ha venido después sin embargo han sido dos películas mucho más divisorias e irregulares que además han supuesto sendos fracasos en taquilla. Hablamos de Beau tiene miedo y Eddington, recientemente estrenada en los cines españoles.
A pesar de ser uno de los estrenos más esperados del año, Eddington fue recibida con tibieza durante su proyección en el Festival de Cannes el pasado mes de mayo. El ambicioso proyecto de Aster auspiciado una vez más por la productora independiente A24 y por el brillante elenco de actores que le rodean creó unas expectativas que no han sido satisfechas. Eddington es un western moderno con una elevadísima dosis de sátira política y social que enfrenta a un díscolo sheriff magistralmente interpretado por Joaquin Phoenix y a un alcalde que encarna un Pedro Pascal que estrena su tercera película en apenas dos meses.
Ari Aster se sirve de este pequeño pueblo que da nombre a la película para dibujar un retrato de la América pospandémica en la que dispara contra todo el mundo no dejando títere con cabeza. El director neoyorquino critica al movimiento Black Lives Matter, la violencia del grupo de extrema izquierda ANTIFA, las teorías conspiranoicas del espectro conservador y el uso excesivo e irracional de las redes sociales. Eddington es -o mejor dicho, pretende ser- muchas cosas pero por encima de todas ellas es una oda a la estupidez humana.
La película cuenta con un prometedor primer acto que se ve lastrado por la excesiva duración del segundo y el tercero. La valentía de Aster al exponer la radicalización de la polarizada sociedad norteamericana es encomiable por su equidistancia y honestidad en el tratamiento de temas tan sensibles. No abundan las películas en Hollywood que tengan una mirada tan parcial. Sin embargo, el guion firmado por el propio director abarca demasiadas subtramas que quedan inconclusas y personajes antipáticos y desdibujados, con mención especial a una Emma Stone a la que se ve perdidísima con un personaje tan plano. Aster denuncia y expone pero no aporta nada nuevo a los debates que plantea, lo que le resta muchísima fuerza como sátira. Ni acaba de funcionar del todo como western quedándose a medio camino entre una cosa y la otra. No cabe duda de que esta película hará las delicias de los fans acérrimos del director -que no son pocos- pero difícilmente encontrará su acomodo en el gran público.
En definitiva, Eddington es una película excesivamente larga -bordea las dos horas y media- en la que el bostezo nos visita en no pocas ocasiones durante su metraje y en la que no falta la visceralidad a la que Aster nos tiene acostumbrados.
Jaime Paricio Sánchez
Eddington | Official Trailer HD | A24