A nuestros amigos

Crítica

Público recomendado: +14

Un docu-ficción de coproducción española-portuguesa que se corresponde con la segunda obra, después de Niñato (2017), del madrileño Adrián Orr. Una historia de 88 minutos que habla de la vida de una joven, Sara Toledo, y su vida desde la adolescencia en un barrio periférico de Madrid hasta su incursión en el mundo del teatro. ¿Qué cambios experimenta la protagonista?

La adolescencia es una de esas etapas de la vida más intensas. Bien lo sabe Sara: esta película fue rodada desde 2019 a 2022, que se corresponde con el último año de bachillerato y el cambio hacia la búsqueda de un lugar en el mundo profesional. Adrián Orr, al conocerla, lo tiene claro: quiere contar su historia. Así pues, se decide a seguirla durante el primer verano y pasa a ser un recorrido de fondo: 4 años trabajando en el proyecto.

Una producción pequeña, con un equipo técnico de apenas tres personas y una construcción desde la calma. Pocas producciones actuales apuestan por trabajar de esta manera. Sin embargo, Orr se decide a acompañar a la protagonista como un observador, y su objetivo es ir construyendo la historia a medida que ella misma avanza. Este proceso se corona con el Premio a Mejor Documental en el Festival de Cine Español de Nantes.

El director, también nacido en un barrio a las afueras de Madrid, comparte gran parte de las experiencias vitales a las que se enfrenta Sara. El desclasamiento es una de ellas. Podría definirse como los efectos que tiene sobre una persona el cambio del entorno social en el que naces a uno diferente. En este caso, por entrar en el mundo profesional. Queda perfectamente reflejado en la manera de hablar de Sara, su uso del lenguaje: la pronunciación, las palabras que utiliza… La manera de vestir, de moverse. Es un cambio que la propia protagonista experimenta en la realidad y que queda reflejado en la historia. “Adrián permite no despegarte nunca de lo que tú eres”, afirma la protagonista, quien confiesa que no le ha resultado difícil interpretarse a ella misma en momentos diferentes de esta etapa.

Este tipo de género que mezcla lo documental y la ficción bien hace a dudar al espectador de todo lo que observa. ¿Es esto real o ficción? A la hora de enfrentarse a la película, Sara hace uso de las mismas palabras que su director: se trata de “disfrutar durante la película y no pensar qué es real y qué no”. Lo cierto es que el film desafía su propio lenguaje: conseguirá descolocar varias veces durante el visionado a su público. Una especie de metacine está presente en esta obra audiovisual, donde el teatro forma parte de la interpretación y de la trama: una obra dentro de otra obra.

Aunque puede resultar compleja de entender, la moraleja es muy clara: “una carta de amor a mis amigos”. Así la califica Sara Toledo. Desde esos amigos del barrio de toda la vida a esos nuevos que llegan cuando entra en el mundo de la interpretación. Esa certeza de los que son “para toda la vida” aunque pasen los años. Una nueva etapa adulta donde, a pesar de los caminos separados, los conflictos de intereses o diferentes prioridades… queda el cariño mutuo.

Adriana Cembrero Galiano

https://youtu.be/dO9f_WHpEQM?si=SAGw6uE4G0sI2FOl

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