Crítica
Público recomendado: +14
![]()
El último thriller en cines con marca española es La deuda (2025), dirigida, escrita y protagonizada por Daniel Guzmán, actor conocido por su papel en la serie Aquí no hay quien viva (2003). Se lanzó a dirigir su primer largometraje A cambio de nada (2015) diez años atrás, siguiéndole Canallas (2022) protagonizado por él junto a Luis Tosar y Joaquín González. Salta así de la comedia al drama con su último estreno, lanzándose por primera vez a dirigir y protagonizar la película en solitario.
El resultado es un relato que aúna sentimientos complejos y personajes muy auténticos. A través de los ojos de una madre, interpretada por Itziar Ituño, que pierde a un hijo, conocemos las fases del duelo, la angustia, la culpabilidad, el deseo después de la tristeza. Con Susana Abaitua conocemos a una enfermera entregada a su trabajo, que se implica en aquello que le importa y que cree en el poder de los actos de servicio. Con Rosario García, que interpreta a Antonia, una señora en riesgo de desahucio, conocemos el sentido del humor, la cabezonería y los riesgos que supone ser una persona mayor, que aumentan cuando son pocos los recursos económicos. El cariño de Lucas (Daniel Guzmán) por esta señora le llevará a caminos insospechados y peligrosos con tal de mantener el hogar de la anciana.
Es curioso cómo la percepción del protagonista no cambia a pesar de los actos que comete durante la película. El espectador retiene en la mente que su lucha es noble, por una causa mayor por la que está dispuesto a sacrificar el resto de su vida: hacer que los últimos días de esa señora mayor a la que venera los viva en paz.
Además, el relato pone el foco en la capacidad de las pequeñas acciones para generar grandes consecuencias. ¿Dónde está el límite entre la decencia y la necesidad? ¿Qué vida vale más? ¿Vale la pena sacrificar tu vida por el bien de los últimos días de otra? ¿Hay vuelta atrás después de cometer un delito, o solo queda un camino? ¿Llega algún momento vital en el que se pueda convivir con la culpa?
Es un film en que sus protagonistas lo sienten todo: pena, alegría, miedo, tensión, ternura, duda, miedo, compasión, amor, rabia, culpa… y que en consecuencia arrastran al espectador a sentirlo también. En las decisiones del protagonista es donde entra el debate: y tú, ¿qué hubieras hecho? ¿Existía otra manera?
Adriana Cembrero Galiano