Crítica
Público recomendado: +12
Llega a nuestras pantallas Septiembre 5, que ha conseguido una nominación al Óscar al mejor guion original. Una apasionante historia real que retrata el atentado terrorista en las Olimpiadas de Múnich de 1972, desde el punto de vista del equipo de deportes de la cadena ABC.
Un grupo terrorista llamado Septiembre Negro entra en la villa olímpica, secuestrando a varios atletas israelíes. Los periodistas deportivos que retransmitían los juegos se encontraron con que tuvieron que contar una historia totalmente distinta a lo que habían ido a hacer, y tomar difíciles decisiones que podían afectar incluso al desarrollo del secuestro.
En lo que es una de sus mejores películas, Steven Spielberg resumió lo ocurrido en la villa olímpica en los primeros minutos de su película Munich (2005), que luego desarrollaba las represalias del Gobierno israelí. Esta Septiembre 5 complementa muy bien esas secuencias cargadas de tensión que rodó el maestro, pero esta vez desde una perspectiva diferente. Y es que tiene mucho mérito contar una historia como esta sin ceder a la tentación de romper el punto de vista elegido. Pero eso permite que la incertidumbre que sienten los personajes alcance al espectador.
La película rinde homenaje a los grandes thrillers políticos de los años 70, como Los tres días del cóndor (Sydney Pollack) o Todos los hombres del presidente (Alan J. Pakula, 1976). Inquieta cámara al hombro, colores desaturados, fotografía granulada… se podría suponer que la estética está adecuada a la época que retrata, pero los referentes cinematográficos están ahí.
Conseguir que el espectador se sumerja en la tensión del momento, cuando seguramente ya sepa cómo acabó el caso real, no es nada fácil. Y está conseguido gracias a un guion inteligente, que selecciona bien la información que se va suministrando y cómo. También gracias a unos actores perfectamente integrados, y a una dirección muy acertada.
Las implicaciones políticas (un atentado contra judíos en Alemania, menos de 30 años después del fin de la II Guerra Mundial) no son obviadas, pero tampoco se profundiza en ellas. La historia da más relevancia a determinados dilemas de ética periodística, que sin duda podrán servir para debatir en facultades de Periodismo.
En definitiva, una estupenda película que funciona como tenso thriller, y que a la vez plantea temas de gran interés.
Federico Alba