Crítica
Público recomendado: +12
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Una de las modas que ponen de manifiesto la alarmante falta de originalidad que impera actualmente en Hollywood es la ingente cantidad de biopics musicales producidos en los últimos años. Todos ellos realizados bajo la misma fórmula, con resultados en su mayoría correctos pero fácilmente olvidables, con alguna rara excepción, como la brillante aproximación al legendario Bob Dylan que logró Timothée Chalamet en la reciente A Complete Unknown.
Este cansino afán de recrear perezosamente la vida de músicos -algunos todavía vivos- hace que algunos espectadores puedan aproximarse a este género con justificado escepticismo. Y sin embargo, puede uno todavía llevarse sorpresas agradables como Song Sung Blue: Canción para dos, el biopic musical de una banda tributo de Neil Diamond que alcanzó una inesperada popularidad en la ciudad de Milwaukee.
Song Sung Blue podría parecer a simple vista la historia de Claire y Mike Sardina, dos músicos con mucha ilusión y poco éxito cuya colaboración musical les hizo enormemente populares. Nada más lejos de la realidad. Es muchísimo más. Lo que verdaderamente cuenta la película es la improbable historia de amor de dos sufridores, dos personas a los que la suerte les ha dado la espalda, y que, sin embargo afrontan la vida con esperanza cuando apenas tienen motivos para ello.
El acierto más importante y evidente de la película es contar con Hugh Jackman y Kate Hudson como altavoces de tan extraña pareja. Al actor australiano se le ve especialmente cómodo ejerciendo de showman e imprimiendo a su personaje un carácter tierno, valiente pero a la vez tremendamente vulnerable. Sin embargo es Kate Hudson la que roba la atención en cada escena con una interpretación portentosa, demostrando estar en posesión de una voz maravillosa. Suya es la única nominación a los Globos de Oro que ha tenido la película, y que la sitúa además en algunas quinielas a obtener su primera nominación al Óscar.
La historia de Song Sung Blue tiene una primera mitad de sabor dulce y tono agradable que desaparece con una serie de giros dramáticos que oscurecen radicalmente el tono luminoso de la película. A lo largo del metraje, da la sensación de que la película se siente mucho más agusto entre canciones y escenas amorosas que cuando sus protagonistas se ven obligados a enfrentar el trágico devenir de su destino.
No obstante, y sin perjuicio de que uno pueda ver colmadas las altas expectativas que ofrece inicialmente la película, lo que la hace realmente especial es su mensaje y los valores profundamente humanistas que tienen sus protagonistas. Resulta conmovedor observar a dos personas amarse tanto y tan bien, queriéndose todavía más fuerte cuando arrecia con fuerza la tormenta. La película es un canto a las segundas oportunidades, a la esperanza y a la fuerza sanadora que puede encontrarse en el arte. Y en el amor. Porque amar a alguien como lo hace Mike Sardina puede cambiarte la vida.
Jaime Paricio
Song Sung Blue | Official Trailer (Universal Pictures) – HD