Sonic 3: La película

Crítica

Público recomendado: familiar

Nuevo cruce entre cine y videojuegos con la tercera adaptación del famoso erizo Sonic, proveniente de la empresa nipona SEGA y protagonista de una gigantesca saga de juegos homónimos que a día de hoy perdura con más y más títulos (y los que seguirán llegando). Las anteriores dos entregas iban a más en espectacularidad y en la hasta ahora última se apuesta por llevar la acción a un nuevo nivel para suplir la falta de guion.

Sonic, Knuckles y Tails se reúnen para enfrentarse a un nuevo y poderoso adversario, Shadow, un misterioso villano cuyos poderes no se parecen a nada de lo que nuestros héroes han conocido hasta ahora. Con sus facultades superadas en todos los sentidos, el Equipo Sonic tendrá que establecer una insólita alianza con la esperanza de detener a Shadow y proteger el planeta.

Tras dirigir las dos películas anteriores Jeff Fowler se atreve con una tercera. El libreto lo firman tres guionistas: Pat Casey, Josh Miller y John Whittington, todos ellos repitiendo en la saga, con la que se sienten muy cómodos. Director y escritores se lo pasan en grande insertando aquí y allá múltiples chistes, referencias a películas, libros y cómics, y un tono siempre familiar y comedido, aunque en la tercera parte del filme el nivel de acción es tal que puede aturullar o incluso asustar a los más pequeños. En todo caso, los efectos visuales son sobresalientes y el nivel de integración de los seres digitales con los entornos reales es, sencillamente, perfecto, sin dejar de lado que Sonic y compañía lucen mejor que nunca. Sorprende el comienzo y la presentación del nuevo invitado, Shadow, con una enorme similitud a la que vimos con la presentación de Rondador Nocturno en X-Men 2 (Bryan Singer, 2003) y en la que, curiosamente, también estaba James Marsden.

Evidentemente los trabajos actorales son los que se pueden esperar: el susodicho y Tika Sumpter, esta vez con menos presencia en favor de Sonic y sus amigos, van con el piloto automático para hacer sus papeles de buenazos. Y, por supuesto, el rey de la función vuelve a ser un desatado Jim Carrey en un doble papel que le permite hacer todo tipo de caras y voces, incluyendo un baile sencillamente tronchante.

Se aprovecha nuevamente el metraje para insertar mensajes positivos sobre la unión familiar, el compañerismo, el trabajo en equipo, la amistad y la capacidad de perdón y de redención, al igual que para criticar la venganza, el egoísmo y las investigaciones científicas que dejan de lado la moral, muchas veces con consecuencias colaterales desastrosas. En todo caso, es importante señalar que siempre se intenta mantener un humor blanco e inofensivo, pero hay una brevísima escena relacionada con Papá Noel con la que los padres deben tener cuidado. No busca desvelar nada sino ser una broma, sin embargo, es mejor que los progenitores estén ojo avizor por si da más información de la que a ellos les gustaría.

Sonic 3: La película vuelve a mostrar, como hicieron las dos anteriores, que cine y videojuegos pueden ser una buena combinación si las cosas se hacen como Dios manda, esto es, entregando un aceptable entretenimiento con un excelente acabado y mensajes positivos. Como era de esperar, los fans deben tener paciencia: hay dos escenas tras el final, una tras los créditos iniciales y otra al acabar los finales que, por supuesto, dejan la puerta más que abierta a futuras entregas.

Miguel Soria

https://www.youtube.com/watch?v=2YJXP8CKrNE

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