Un fantasma en la batalla 

Crítica

Público recomendado: +18 

A lo largo de la historia han existido miles de héroes sin nombre ni rostro conocido que han arriesgado su vida para mejorar la vida de sus convecinos. Personas cuya grandeza reside en su más absoluta generosidad, aquella que rehúye el reconocimiento público y surge de una silenciosa vocación de servicio. Una inmensa mayoría de esas historias se han perdido entre los escombros de regímenes fallidos pero unas pocas han pervivido hasta nuestros días gracias al rescate de sus vidas que han hecho guionistas y escritores.

Amaia forma parte de ese prestigioso y anónimo grupo de personas dispuestas a sacrificar su vida por salvar la de miles de españoles que ansiaban vivir en libertad. Es en las trincheras y no en los atriles donde se escriben las más épicas y brillantes páginas de la historia de un pueblo. Pues bien, Agustín Díaz Yanes escribe y dirige con maestría la historia de la incansable lucha de la Guardia Civil contra ese atroz grupo de personas cuya violencia marcó a toda una generación de españoles que crecieron sin poder deshacerse de una sensación de peligro constante. 

La lucha está personificada en Susana Abaitua, actriz de rostro delicado y mirada inquietante. Interpreta aquí a una joven recién ingresada en la Guardia Civil que decide abandonar la comodidad de su vida para infiltrarse en la banda terrorista ETA y ayudar a su desmantelamiento desde dentro. Resulta difícil imaginarse a Amaia siendo interpretada por cualquier otra actriz, muestra inequívoca de una interpretación portentosa, que refleja a la perfección la peligrosidad de una misión que desempeña con angustia, valentía y cuando la historia lo reclama, con ternura. 

La lucha contra el terrorismo independentista vasco ha originado un subgénero cinematográfico que de entre un montón de películas francamente olvidables, nos ha dejado obras notables como Maixabel o La Infiltrada y una serie magistral como Patria. Lo que hizo Aitor Gabilondo con la maravillosa y compleja novela de Fernando Aramburu es una cruda radiografía sobre el dolor que provocó en la sociedad vasca el fanatismo de ese grupo de jóvenes radicalizados. Una obra maestra que colocó en el escaparate a una serie de actores vascos hasta entonces desconocidos como Jon Olivares, Eneko Sagardoy, Loreto Mauleon o precisamente Susana Abaitua. 

Un fantasma en la batalla es un thriller de ritmo frenético en el que la violencia irrumpe a través de silencios, miradas y sospechas. Es el fiel reflejo de una sociedad atemorizada donde la violencia se ejerce también de forma soterrada, escondida entre la constante amenaza de un acto de mayor crueldad que el anterior. En ese mutuo juego de desconfianza propio de las películas de espías donde reside el máximo interés de la trama. 

Hay varios elementos que hacen de Un fantasma en la batalla una película excepcional. El principal es la dirección ágil y elegante a través de la cual Agustín Díaz Yanes consigue crear una atmósfera permanentemente agobiante. Contribuyen a crear esa angustia las sobresalientes interpretaciones de Raúl Arévalo, Iraia Elias y Ariadna Gil; dotando a sus personajes de la frialdad necesaria para transmitir el carácter despiadado de sus personajes sin caer nunca en la caricatura. No resulta sencillo cuando se interpreta a villanos cuya humanización resulta francamente difícil. Mención aparte merece el original uso de la banda sonora como un elemento narrativo más de la película teniendo un peso específico en el desarrollo de la trama y sirviendo como contrapunto lírico al tono sombrío del filme. 

En definitiva, Un fantasma en la batalla es una película áspera y soberbia, que no ofrece ninguna concesión al espectador, cuyo visionado resulta tenso y agobiante. La idea de entrelazar imágenes reales de los atentados dota a la película de una rigurosidad pocas veces alcanzada anteriormente. Una lástima que su estreno en salas haya sido limitado por un inminente lanzamiento en Netflix, que jamás podrá igualar el placer de compartir la experiencia de sentir terror, angustia o emoción en una pantalla grande en compañía de un montón de extraños. 

En opinión de quien suscribe estas líneas, no tiene nada que envidiar a las mejores películas del género, si bien se verá lastrada inevitablemente por el arrollador éxito de La Infiltrada, película con la que comparte evidentes similitudes argumentales. 

Jaime Paricio

Trailer: Un fantasma en la batalla | Tráiler oficial | Netflix España

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