Until Dawn

Crítica

Público recomendado: +18

Los videojuegos llevados a la gran pantalla son un suma y sigue constante. Los más recientes son Uncharted (Ruben Fleischer, 2022) y Super Mario Bros: La Película (Aaron Horvath y Michael Jelenic, 2023). Ahora en 2025 nos llega la adaptación de uno que logró grandes ventas en la PlayStation 4: Until Dawn, de la mano de David F. Sandberg. El resultado es discreto pero aceptable.

Un año después de la misteriosa desaparición de su hermana Melanie, Clover y sus amigos se dirigen al remoto valle donde desapareció en busca de respuestas. Mientras exploran un centro de visitantes abandonado, son acechadas por un asesino enmascarado que las mata una a una de forma horrible… para después despertar y encontrarse de nuevo al principio de la misma noche. Atrapadas en el valle, se ven obligadas a revivir la pesadilla una y otra vez, solo que cada vez la amenaza asesina es diferente y aún más aterradora que la anterior. Con la esperanza menguando, el grupo pronto se da cuenta de que solo les queda un número limitado de muertes y que la única forma de escapar es sobrevivir hasta el amanecer.

Conviene explicar un poco las bases del original. Until Dawn salió publicado en 2015 para PlayStation 4, desarrollado por el estudio Supermassive Games, especialistas en hacer videojuegos con una fuerte carga narrativa y cinematográfica, de hecho el título era una sucesión de escenas interactivas en las que debíamos tomar decisiones entre las que se nos ofrecían y ejecutar los llamados “QuickTime Events” (nada que ver con el programa de vídeo de Apple), “eventos temporales rápidos” en español, consistentes en seguir una secuencia de botones indicados en pantalla. De conseguirlo, teníamos un resultado, y si fallábamos, otro distinto. La gracia es que estas pulsaciones eran inicialmente fáciles, pero se iban complicando en los momentos más tensos y era fácil fallarlos, desembocando en desenlaces fatales para los personajes.

El juego presentaba un sistema de “efecto mariposa” en el que los jugadores debían tomar decisiones que cambiaban la historia: todos los personajes jugables podían sobrevivir o morir, dependiendo de las decisiones tomadas, de tal forma que se insistía en que no había finales buenos o malos sino simplemente consecuentes con nuestras decisiones, tanto aciertos como fallos. Ya a nivel trama, contaba algo muy sencillo: ocho amigos decidían pasar sus vacaciones invernales en una montaña alejada del resto de la civilización en Blackwood Pines, pero las cosas no tardarían en ponerse al rojo vivo.

El problema es que el cine no es un medio interactivo como los videojuegos, los espectadores no pueden decidir nada ni controlar a los personajes ni cambiar su destino, y eso es un problema para trasladar las sensaciones a la película. Por tanto, la solución es clara: eliminar esa faceta y dar al filme una premisa con unos personajes y llenar el metraje de guiños para que los fans sonrían al verlos. Los no fans verán, sencillamente, una película “slasher”, es decir, con la presencia de un asesino enmascarado que mata a sus víctimas jóvenes incautas, a menudo con armas blancas, en escenas violentas y gráficas. Eso sí, al principio y al final se deja bien clara la procedencia de todo: basado en el videojuego homónimo.

Así que el director David F. Sandberg ha cogido el guion de Blair Butler y Gary Dauberman y han mezclado el género “slasher” con Atrapado en el tiempo (Harold Ramis, 1993) y Al filo del mañana (Doug Liman, 2014) (por eso de tener que morir una y otra vez para llegar al final), han metido en un único escenario a cinco jóvenes más o menos incautos y les han hecho sufrir de lo lindo durante una noche… hasta el amanecer (de ahí el título). Por fortuna evitan lugares comunes como “la rubia tonta” (no es un comentario machista, es un tópico del “slasher”), el “negro que siempre muere” (nuevamente no es un comentario racista, es otro tópico) o la escena de sexo más o menos subidita de tono.

Evidentemente eso no quita para que haya un asesino despiadado (sacado del juego) y alguien con oscuros motivos para hacer sufrir a estos desdichados. En lo referente a más contenidos tomados del videojuego tenemos a las horribles y letales criaturas conocidas como “wendigos”, las minas subterráneas, el reloj de arena con la calavera (guiño a la carátula del disco) y el más destacado: el actor Peter Stormare, que también aparecía en el juego como un psiquiatra. Como los tiempos son los que son se introducen los móviles modernos que graban en alta calidad y, de paso, ¡por fin un personaje usa la cabeza y hace vídeo en glorioso horizontal!

Hay que reconocer que, abrazando desde el principio los clichés del género, Sandberg se las ingenia para ofrecer poco a poco elementos nuevos que eviten la repetición sin más y, aunque hay momentos en los que la narración parece detenerse, surge un recurso válido que la ayuda a avanzar. El problema es que aparecen en el metraje elementos que no se desarrollan correctamente, como una anciana a punto de morir que da un críptico mensaje, una inmensa criatura que aparece de la nada y no se la vuelve a ver ni se explica qué es, un asesino inmune a todo sin motivación aparente y un antagonista con una motivación no suficientemente explicada. A todo ello hay que sumar un clímax muy intenso y vibrante pero desarrollado con demasiada velocidad y sin dejar las cosas claras. Evidentemente las muertes son extremadamente realistas y desagradables, muy exageradas, no aptas para estómagos sensibles.

Pocos mensajes profundos se pueden rescatar porque la película no va de eso, pero se pone en valor el trabajo en equipo de los amigos, la confianza entre ellos y un par de frases positivas sobre la fe, que no van a ninguna parte, pero se agradecen. Lo que no están tan bien son las repetidas blasfemias que se escuchan, innecesarias.

Así que Until Dawn es una aceptable adaptación del videojuego, con algunos elementos originales y bien llevados, pero que no ofrece nada nuevo, solo un rato de muertes a cada cual más sangrienta y jóvenes con, por fin, un poco de cabeza, pero no demasiada. La justa para sobrevivir, o no, hasta el amanecer. Y por supuesto con final abierto para una secuela.

Miguel Soria

https://www.youtube.com/watch?v=sl6Kd7UNUJ0

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