We the Hispanos

Crítica

Público recomendado: +7

La trilogía de las trilogías no es El Señor de los Anillos o La Guerra de las Galaxias, sino la obra de López Linares que, tras Hispanoamérica y España, la primera globalización, vuelve a la carga del séptimo de caballería, nunca mejor dicho, pues se estrena We the Hispanos (Nosotros los Hispanos). Este brillantísimo documental, rodado en formato clásico, es muy fácil de seguir y  se esfuerza en mostrar las raíces hispanas en Estados Unidos y, muy especialmente, en California, uno de los estados más ricos de ese lugar del mundo.

Este documental es como un libro convertido en imágenes, pues en tan solo 120 minutos nos da 25 lecciones de historia “hacia el infinito y más allá”, en el que descubrimos episodios muy conocidos junto con otros más ocultos gracias a la investigación de historiadores españoles como Carmen Iglesias y María Elvira Roca, o hispanistas estadounidenses que desmontan la “leyenda negra” en contra de España. Entre las perlas de este ensayo cinematográfico, descubrimos que la ciudad de Vancouver se llamaba en un principio Vancouver y Quadra, gracias a las gestiones de este español peruano, que fue clave para frenar al Imperio Ruso, hasta que los anglosajones decidieron quitar ese nombre que hacía referencia a Juan Francisco de la Bodega y Quadra (Lima).

El episodio más llamativo es, por supuesto, el de Bernardo de Gálvez, de quien podemos decir que fue juez y parte de la independencia de Estados Unidos, pues era gobernador de Luisiana y fue clave en la conquista de Pensacola, esquivando las balas de los cañones, pues conocía perfectamente la física de la artillería y sabía por dónde pasar para que los cañonazos no le afectaran directamente, logró su cometido. Como dato curioso, gracias a una española que trabajaba en el Capitolio, se pudo volver a colocar un cuadro relacionado con Bernardo de Gálvez en el lugar que se merecía, pues esa promesa estaba prevista y nunca se llegó a ejecutar. Este documental demuestra que tanto Bernardo de Gálvez como otros personajes importantes, nacidos en España, fueron los primeros en liberar a personas de raza negra que huían de los anglosajones.

Otro personaje esencial en el origen de los Estados Unidos es, sin duda, el español Fray Junípero Serra, porque hizo una importante recogida de dinero con la efigie de Carlos III para sufragar los gastos de la Guerra de Independencia y que esas trece colonias pudieran conseguir su propósito, detalle que ha sido relativamente silenciado. Además, se trata de un grandísimo evangelizador que, como muchos religiosos, fundó lugares en los que se protegía a los indios y se liberaba a esclavos, algo que puede comprobarse en la geografía relacionada con California. Su legado sigue vivo gracias a la gran cantidad de museos e iglesias que todavía se mantienen en pie.

Los que amamos el cine, descubrimos que el productor cinematográfico Santiago Pozo, un español residente en Hollywood, realizó una campaña de recogida de firmas para devolver la “ñ” a todas las calles con nombres castellanos de la ciudad de Los Ángeles. 

La nota exótica no solo la ponen las naranjas, el vino y las nueces de California, que en realidad fueron traídos por los españoles, sino que Morton, uno de los pioneros del ragtime y del blues, decía que sin el “toque español” el jazz no se puede tocar, ya que es necesario el ritmo de la habanera y del tango para poder hacer jazz, como por ejemplo en esa famosa canción de Joplin, que se convirtió en la banda sonora de la película El golpe.

Por último, nos despedimos de esta crítica con un poema de Vicente Espinel que habla de la importancia del mestizaje de la cultura hispana:

“Si pudiera el ser humano, cuando mira al semejante, ver en su rostro y semblante la figura de un hermano. Y si no tuviéramos la mano con ese sentir profundo que brinda el amor fecundo e hiciéramos el bien…”

Víctor Alvarado

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad