Crítica
Público recomendado: +16
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Sorprendentemente buen resultado ha cosechado The Studio, serie con la que el irreverente Seth Rogen se atreve a desafiar las convenciones de un Hollywood que tantas veces ha parecido impenetrable. A pesar de las pérdidas millonarias, Apple TV+ sigue apostando fuerte por este tipo de productos de alta calidad, ahora una obra disruptiva en la que el director y productor también protagoniza la sátira mordaz sobre la industria del cine americano. Una nueva demostración de habilidad para combinar comedia y crítica social.
Estos 10 capítulos se adentran en la caótica cotidianidad de Continental Studios, de nombre ficticio, pero con claras referencias a las majors. Seguimos a Matt Remick, que luchará por mantener a flote su nuevo puesto de jefe tras el despido de su mentora. Un vibrante viaje de decisiones imposibles y crisis catárticas entre las que el protagonista tratará de aliviar el inevitable choque de arte y contenido en las propias entrañas de Hollywood.
The Studio prioriza un ritmo frenético y un impacto visual dinámico, nutrido de planos secuencia y superposición de diálogos que potencian en el televidente una sensación de caos interno, reflejo absoluto de la misma naturaleza de la industria cinematográfica que retrata. Ya se ha visto, pero la combinación de todo hace de esta propuesta algo diferente, en fondo y forma, que en muchos sentidos recuerda al ejercicio de Scorsese con El lobo de Wall Street.
Otra de las características esenciales de la serie es su escritura, inteligente y siempre de colmillo afilado, que propicia un perfecto equilibrio entre humor y reflexión. El guion de Rogen y compañía está diseñado de manera compleja para entrelazar ágilmente a personajes y situaciones, sin caer en el efectismo de la caricaturización. Si se observa bien, hay un claro cuestionamiento de las controversias de la industria del entretenimiento; no hay miedo en explorar esa obsesión por el contenido de resultados, los datos del lucro y el combate por la máxima relevancia en el panorama mediático.
Según se vea, The Studio te pone delante puntos clave sobre la naturaleza del arte y el entretenimiento en la sociedad que vivimos, esclava de la comida rápida del streaming. Rogen no adopta una premisa estrictamente moralizante, pero sí pone en tela de juicio la normalización de las dinámicas con la ética laboral, el materialismo moderno y la integridad personal frente a la honestidad, la compasión y los propósitos que trascienden lo material.
Con claras referencias a otros clásicos, los guionistas renuevan la mirada hacia el cine para adaptarla al siglo XXI, concretamente a la imparable irrupción del streaming y las redes sociales. A este propósito ayuda la autoparodia que imprimen los cameos, especialmente de figuras de la talla de Martin Scorsese.
A modo de conclusión, vemos un The Studio perfilándose como una joya del género de la sátira hollywoodiense, una pieza de altura del catálogo de Apple TV+ que divierte y critica con ferocidad. Una visión incisiva sobre los entresijos de la industria cinematográfica que empuja al espectador a una dimensión de cuestionamiento sobre sus propios hábitos de consumo. ¿Cuánto cuesta hacer una gran producción? Ahí está el tema.
Gabriel Sales Triguero
https://www.youtube.com/watch?v=EIQuE7JGXU8&ab_channel=AppleTV

Licenciado en Periodismo, Máster en Comunicación y Branding Digital, Máster en Matrimonio y Familia y Máster en la Unión Europea. Apasionado comunicador y crítico de cine, personalista practicante y absoluto seguidor del séptimo arte más reflexivo. Cada película es una ventana hacia nuevas perspectivas y emociones, no subestimemos las historias que retan nuestro acomodo mental.