He-Man y los Masters del universo

Crítica

Público recomendado: +16

Hace muy poco hemos hablado de la acertada adaptación del videojuego Mortal Kombat 2 (Simon McQuoid, 2026) y alabado su tono desenfadado, humor a tocateja y efectos visuales logrados. El resultado ha sido el adecuado gracias a que no se ha tomado en serio a sí misma en ningún momento. Pues bien, es hora de hablar de otra adaptación y de otro producto de época parecida: unos años antes, ya que los muñecos y la serie derivada que nos ocupan son de los 80. Bienvenidos a He-Man y los Masters del Universo.

Tras estar separados durante 15 años, la Espada del Poder guía al príncipe Adam (Nicholas Galitzine) de regreso a Eternia, donde descubre que su hogar ha quedado destrozado bajo el malévolo dominio de Skeletor (Jared Leto). Para salvar a su familia y a su mundo, Adam deberá unir fuerzas con sus aliados más cercanos, Teela (Camila Mendes) y Duncan / Man-At-Arms (Idris Elba), y aceptar su verdadero destino como He-Man, el hombre más poderoso del universo.

Y como de costumbre, la eterna pregunta: ¿es necesario conocer el material de origen y haberlo visto? Pues no porque la introducción del filme nos pone en contexto de todo lo que vamos a ver y presenta adecuadamente a los personajes, así que los jóvenes de hoy no hace falta que vean la serie, pero si se ha visto desde luego el disfrute es mucho mayor, faltaba más. Los guionistas Michael Finch, Alex Litvak, Aaron Nee, Adam Nee, Chris Butler y Dave Callaham se han preocupado de no echar a los nuevos espectadores y de que los más experimentados vean casi calcada su serie amada, incluyendo la mítica música (por cierto, genial el uso de varias canciones de Queen).

Decimos “casi” porque, como dicen varios críticos, hoy sería impensable (por corrección política) que la película conservara los mensajes que se emitieron en televisión, que eran básicamente testosterona en vena para los hombres, porque del papel femenino mejor ni hablamos. Sí, los tiempos son los que son y ahora los guionistas y el director Travis Knight, curtido en cintas de espectáculo (suya es la excelente Bumblebee de 2018), han actualizado los temas tratados y ya no todo se basa en el músculo y las tortas, aunque sigue habiendo, sino que introducen la necesidad del diálogo y la mesura antes de cualquier conflicto.

Sin ser la panacea, el libreto introduce una reflexión al más puro estilo Batman Begins (Christopher Nolan, 2005) sobre la necesidad de volver a levantarnos tras el fracaso (no es el único guiño al director británico, hay uno visual a Interstellar, ahí es nada) o que un héroe no se mide por sus músculos sino también por su capacidad para asumir los retos y responsabilidades que tiene delante (casi calcado a lo que decían en la maravillosa Hércules de Disney). Y como no podía ser de otra manera, una nueva oda al trabajo en equipo y a que las diferentes habilidades de los miembros les hacen más fuertes. En este sentido todo el reparto está muy bien, metidos en sus papeles, sobre todo Nicholas Galitzine como He-Man y un exageradísimo pero logrado Jared Leto como el villano Skeletor.

Todo está envuelto en un humor tontorrón que en ocasiones es muy divertido (estupenda la broma de la ropa) aunque en otras resulte un poco forzado. Eso sí, el conjunto se ve lastrado por un excesivo metraje de más de 2 horas, una duración desmedida a todas luces, sobre todo porque la historia no daba para tanto. En todo caso se agradecen los incontables guiños al material de origen y algún que otro genial cameo. Hay varias secuencias realmente reseñables, unas muy divertidas y sencillas (la de la tienda) y otras muy espectaculares (una persecución y varias peleas tremendamente logradas).

Quizás no sea tan redonda como Mortal Kombat 2 sobre todo por ese exceso de duración y algunas caídas de ritmo consecuencia directa de lo primero, pero sí que es una adaptación hecha con mimo y cariño hacia el original que consigue lo que busca: que, al salir del cine, tengamos ganas de ver la pequeña pantalla para volver a deleitarnos con el “¡¡Por el poder de Grayskull… yo tengo el poder!!”; por cierto que hay varias escenas poscréditos y se anuncia secuela.

Miguel Soria

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