Murderbot

Crítica

Público recomendado: +18

El 16 de mayo de 2025 llega a Apple TV+ una de las propuestas más interesantes del streaming seriado. Bajo la gestión creativa de los hermanos Chris y Paul Weitz, Murderbot aparece como flamante adaptación de la aclamada saga literaria de Martha Wells. El resultado es una primera temporada que conjuga fidelidad esencial al material original y suficiente frescura para dotar a la obra de un carácter existencialista diferencial. Alexander Skarsgård es el encargado de elevar de manera absoluta esta extraña y ácida pieza de ciencia ficción.

Nos situamos en un futuro dominado por las grandes corporaciones. Un androide autoproclamado Murderbot se enfrenta a una biografía renovada al hackear su propio sistema, lo que le permite tomar decisiones conscientes. Su odio a la raza humana, junto con su amor incondicional por las telenovelas, será el punto de partida de un auténtico culebrón interestelar. Sin embargo, una exploración científica le obligará a proteger a un grupo de activistas en un viaje de acción, sarcasmo y crítica social afilada.

Conviene primero hablar de un guion que respeta la voz punzante y minuciosa de la autora original. La escritura del personaje principal nos regala un robot que no es salvador ni villano, sino más bien un antihéroe antisocial y sumamente particular, que se dedicará a deconstruir la hipocresía corporativa y el tan frecuente absurdo de la raza humana. Este inusual observador de corte seco nutrirá los diálogos de silencios e intervenciones cortantes, envolviéndolos en un humor de colmillo que jamás se pierde en la parodia.

Por su parte, la dirección supera el enorme reto de trasladar la gran subjetividad de los libros a decisiones visuales valientes y efectivas. Vemos cómo se prioriza una cámara de personaje, pegada a la perspectiva de un Murderbot que enfoca mejor a las máquinas tecnológicas que a los humanos, evidenciando su percepción de cada cual. Asimismo, resulta quirúrgico el contraste entre el frenesí de las escenas de acción y el cálido sosiego de los momentos de evasión del protagonista, lo que deja sobre la mesa una clara dualidad entre funcionalidad robótica y escapismo en el sueño. En esta línea de apoyo juega el diseño de producción, que contrapone la frialdad metálica del corporativismo con la cercanía hogareña, saturada y orgánica de quienes terminarán siendo amigos.

En cuestión antropológica, la serie plantea preguntas directas sobre la libertad entre leyes corporativistas, la conciencia del individuo movido por el algoritmo de los poderes fácticos o la identidad asumida en una sociedad líquida. Es clave aquí contemplar a un androide encarnando la paradoja del libre albedrío, debatiéndose entre obedecer, ayudar o seguir sus propios deseos. En cuanto al contenido explícito, cabe advertir que sí aparecen algunas escenas de violencia sangrienta, pero nunca gratuita o morbosa.

En definitiva, Murderbot se presenta como una apuesta de valor: atrevida, incómoda y fría en según qué cuestionamientos. Una de las propuestas más imprescindibles de lo que llevamos de 2025, una ficción que impulsa a enfrentar nuestra relación con el poder, la tecnología y el mercado.

Gabriel Sales

https://www.youtube.com/watch?v=sAdD7IcDrOQ&ab_channel=LosVesAntes

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