Crítica
Público recomendado: +16

El contable2 supera a su predecesora, primer punto. Segundo punto: para disfrutarla plenamente conviene tener fresca ésta. Y tercer punto, repite el equipo técnico y artístico casi al completo evitando muchos errores del primer filme y dándole más ritmo y humor, así que su visionado es muy disfrutable. Entremos en detalles.
Christian Wolff tiene talento para resolver problemas complejos. Cuando un viejo conocido es asesinado, dejando tras de sí un críptico mensaje para “encontrar al contable”, Wolff se ve obligado a resolver el caso. Al darse cuenta de que son necesarias medidas más extremas, Wolff recluta a su hermano Brax, distanciado y muy letal, para que le ayude.
Los que recuerden el final de El contable (Gavin O’Connor, 2016) sabrán que estaba cerrado y bien cerrado, pero también que la trama era un poco confusa y no se exploraba bien la relación entre los dos hermanos, Christian (magnífico Ben Affleck) y Braxton Wolff (no menos estupendo Jon Bernthal), aunque ambos actores disfrutaban con sus papeles.
¿La solución? Poner en marcha una secuela en forma de thriller de acción y buddy movie (película de amigos/compañeros, en este caso hermanos, pero muy distintos entre sí para llevar a cabo un choque) que sí explote bien esa hermandad. Así que dicho y hecho, repiten Bill Dubuque como guionista y O’Connor en la dirección, pero esta vez han decidido dejarse de rodeos, porque ya conocemos a los personajes, para ir al tema central y regodearse en lo que mejor funciona en cuanto Affleck y Bernthal están juntos en pantalla: la relación entre los dos hermanos. Y vaya si funciona porque a pesar de los numerosos golpes de humor, algunos incluso tronchantes, no se cae nunca en el ridículo y se aprecia que son dos personas que, con sus torpezas y sus discusiones, en el fondo siempre se quieren y desean ayudarse mutuamente, que es lo que hacen los hermanos.
Por cierto, el papel y las habilidades de Bernthal aquí recuerdan mucho a las que vimos en su magnífico papel de Frank Castle-The Punisher en la serie Daredevil de Netflix, posteriormente en la serie homónima dedicada a él y más recientemente en el mismo papel en la reciente Daredevil: Born Again en Disney+ cuya segunda temporada está confirmada.
En lo que respecta a la trama, está bien hilvanada aunque algunos pasajes tienen giros de guion algo bruscos que divagan y hacen un poco inverosímil la narración. Tampoco hay un villano de entidad al que lleguemos a conocer y detestar, lo que es una excelente oportunidad para lograr una tercera entrega (que ya está en marcha) finalmente redonda. Sí está bien llevado el choque entre lo que logran los hermanos, muy efectivos pero de formas más que cuestionables, y la auténtica Justicia, esa que se logra a base de los caminos adecuados, más lenta, pero moral y verdadera.
En cuanto a los momentos más logrados, la verdad es que son unos cuantos. Por citar algunos, pero sin desvelar más de lo justo, mencionaremos la hilarante introducción con el protagonista intentando encontrar pareja, o la primera conversación telefónica con su hermano en la que éste a su vez habla con una aterrorizada joven y en la que se ve que el hermano no ha perdido un ápice de su peligrosidad. También tenemos una estupenda interacción con un equipo de jóvenes hackers en la que se nos interpela directamente: cuidadito con el nivel de informática que adoptamos en nuestra vida y la seguridad que ponemos, hay gente con muchos conocimientos capaz de dejarnos… al descubierto, por decirlo finamente.
Mención merece, además, un muy divertido baile en un bar con un Ben Affleck como pez fuera del agua pero que poco a poco se adapta a la situación y, desde luego, imposible no mencionar una secuencia adrenalínica en Juárez que deja un excelente sabor de boca. Ah, y una muy breve mirada a la fe, una pena que dure tan poco y que tenga un desenlace tan duro, pero al menos está presente. Lo que sin duda sobra es una blasfemia que no hacía falta, pero en fin, algunos traductores y adaptadores de diálogos se ve que no tienen mucha educación.
Así que El contable2 (por cierto, muy buena la idea de poner el 2 como si fuera el título de la película al cuadrado, le viene que ni pintado) es una muy digna secuela con una dirección solvente, un guion que va directo al grano y unos actores realmente metidos en sus papeles con una química perfecta. Eso sí, por su nivel de violencia no se recomienda a menores de edad, pero sin duda es una estupenda opción para ir al cine, sobre todo si se tiene reciente la primera película.
Miguel Soria