Maya

  • Rating

Ficha técnica

Título original
Maya
Director
Mia Hansen-Løve
Géneros
Drama
Resumen
País
 Francia
Duración
1 h 47 min
Fecha de lanzamiento
19 diciembre 2018
Actores
Roman Kolinka, Aarshi Banerjee, Alex Descas, Judith Chemla, Johanna ter Steege, Suzan Anbeh, Pathy Aiyar

Crítica

Maya, la última película dirigida por la francesa Mia Hansen-Løve, nos da una más clara prueba de las capacidades artísticas y humanas de la directora.

Envuelta en una delicada y exótica atmósfera, la cinta nos cuenta la historia de Gabriel, un joven periodista de guerra que, recién llegado a París después de cuatro meses de cautiverio en Siria, se encuentra lidiando con las heridas emocionales provocadas por la traumática experiencia: vacío, culpabilidad, adicción, forman el tejido de los conflictos interiores que el joven ya no puede resolver, o a los que ya, cansado por el dolor de lo vivido, no quiere mirar. Hansen-løve nos muestra la entidad del trauma a través de delicadas escenas, como cuando Gabriel, una mañana, al despertarse al lado de su todavía enamorada ex-novia, rompe a llorar sin aparentes razones. Es así que Gabriel, viéndose incapaz de solucionar su situación, decide hacer un viaje a la India, donde encuentra una parte de sus raíces, y donde su madre, ahora al mando de una ONG de Bombay, todavía vive. El protagonista se instala entonces en una casa de su propiedad ahora deshabitada, e intenta reconstruirse una especie de rutina, en la que no deja de sumergirse en la belleza sin tiempo de la India y en su extravagante pero sencilla cultura. En los espectaculares entornos de Goa, Gabriel encontrará a Maya, verdadero epicentro de la película, cuya frescura e inesperada sensualidad acaban por despertar en Gabriel un ansia de cercanía que parecía sepultada por su quizá perverso interés por las guerras y su voluntad de independencia.

A través de una escritura sensible y discreta, Hansen-løve nos introduce en un universo psicológico que no tiene nada de violento, si no se deja a la interpretación del espectador, el cual acompaña los momentos de abandonos como las resistencias a las emociones que despierta el nacimiento de un amor. Y sigue siendo la pureza e integridad de la joven Maya lo que da consistencia al suceder de los acontecimientos, a pesar de lo contradictorio que ellos puedan resultar.

Aunque nos encontremos con un relato que tenga a veces algo de demasiado canónico, y donde los eventos no tienen la profundidad narrativa que quizá requerían, el montaje que dilata y contrae los tiempos en función de los intereses claros de la directora, así como la riqueza visual de la película, nos abren la puerta a un mundo casi extático de imágenes y emociones.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies